MADRID, 5 de marzo – El precio del petróleo se incrementaba antes de la apertura de las Bolsas europeas tras una nueva serie de ataques contra Irán y las complicaciones para transitar el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas a nivel mundial.
Específicamente, el precio del barril de Brent –referencia en Europa– subía un 1,6% en torno a las 8:20 horas, alcanzando los 83,81 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanzaba un 3,2%, situándose en 77,07 dólares.
En este contexto de incertidumbre, los futuros de las Bolsas europeas indican caídas moderadas, salvo en el caso de Londres, que podría abrir la jornada en positivo. De hecho, el Ibex 35 aumentó un 2,49% este miércoles, hasta los 17.487 puntos, deteniendo temporalmente la caída que había venido experimentando desde el lunes, tras el inicio el pasado fin de semana de un ataque conjunto de EEUU e Israel contra Irán, el cual ha desestabilizado los mercados globales.
Además del aumento del crudo, el precio del gas en el mercado de futuros holandés, de referencia en Europa, subía más de un 5% después de que el día anterior, al cierre de la Bolsa española, se registrara una caída cercana al 10%.
El Estrecho de Ormuz: Principal Arteria para el Petróleo y el Gas
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por esta vía transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta ruta tiene un impacto inmediato en la economía global, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Después del ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz ha cobrado relevancia en la economía global y renace la preocupación sobre qué sucedería si su cierre se prolongara.
En la práctica, Ormuz actúa como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y gas que sale del Golfo Pérsico hacia el resto del mundo. Desde este punto se inician las exportaciones de países como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, todos grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no cuentan con rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
Situado entre Omán e Irán, el estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. En 2024, el flujo de petróleo a través de este estrecho promedió 20 millones de barriles diarios, lo que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según la EIA.
Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo global de petróleo y productos derivados. Adicionalmente, cerca de una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, principalmente desde Qatar.
La EIA estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigieron a los mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, representando un 69% combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en ese año.
En 2024, Estados Unidos importó aproximadamente 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, lo que constituye alrededor del 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericano. Sin embargo, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo de países del Golfo Pérsico alcanzaron su nivel más bajo en casi 40 años debido al aumento de la producción nacional y a las importaciones desde Canadá, según la EIA.
España Tiene una Dependencia Limitada de Ormuz
En el caso de España, la dependencia directa del estrecho de Ormuz es limitada gracias a la diversificación en los orígenes del suministro energético. Las importaciones de crudo hacia España alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que refleja una caída del 4,9% con respecto al año anterior.
El Gobierno ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el Estrecho de Ormuz, según indicó Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
