El presidente de BBVA, Carlos Torres, se ha pronunció sobre la situación actual del Banco Sabadell y la oferta pública de adquisición (OPA) que su entidad ha iniciado. En declaraciones a Onda Cero, Torres sostiene que no se debería esperar una segunda OPA obligatoria por el Sabadell, indicando que «lo normal es que no se produzca». Además, reafirmó que su intención es alcanzar el umbral del 50% de aceptación en la oferta.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de renunciar al umbral mínimo de aceptación, Torres destacó que aunque esta opción legal está incluida en el folleto de la OPA, «no significa que se vaya a hacer uso de ella ni muchísimo menos». En este contexto, el presidente de BBVA recalcó que la única condición pendiente es que acepten la oferta los accionistas de Sabadell que representen más de la mitad de los derechos de voto.
«Esa condición la hemos puesto por un motivo y es que queremos ser dueños de más de la mitad de los derechos de voto, porque eso nos garantiza el control de Banco Sabadell el día después», afirmó. Sin embargo, advirtió que si no se logra el umbral del 50%, la oferta «se declara fallida», lo que implicaría que BBVA no tendría obligación de realizar ninguna otra acción, incluida una posible segunda OPA obligatoria.
«Estamos en una situación en la que la OPA está condicionada a mantener este umbral, y si no se cumple, se acabó la operación», añadió. No obstante, aclaró que la legislación permite disminuir ese umbral al 30%, lo cual llevaría a BBVA a lanzar una segunda OPA obligatoria en efectivo o con una opción en efectivo por las acciones que no controla.
Impacto de los «juegos de mercado» en la OPA
En relación con la actual prima negativa en la OPA al Sabadell, Torres aseguró que es resultado de «juegos de mercado» relacionados con la especulación sobre el precio final de la oferta. En las últimas semanas, el precio de las acciones del Sabadell ha estado cotizando entre un 6% y un 8% por encima del que BBVA ha ofrecido en su OPA, que comenzó recientemente, a causa de la expectativa de que el banco mejoraría sus condiciones.
Torres mencionó que el consejero delegado de Sabadell, César González-Bueno, sugirió recientemente que no sería la última oferta de BBVA. «Nosotros consideramos que la oferta es enormemente atractiva y no vemos ninguna razón para cambiarla. Pero el mercado especula que puede haber cambios», declaró.
«Nuestra oferta es por todas las acciones del Banco Sabadell. Si bien algunos accionistas pueden vender, no todos los que deseen hacerlo podrían hacerlo al mismo precio que cotiza actualmente, ya que una vez que los primeros vendan, el precio descendería», explicó.
Torres también indicó que el precio de las acciones de BBVA se encuentra cerca de máximos históricos, comparables únicamente al año 2007, previo a la crisis financiera. Mencionó que la situación podría cambiar cuando la oferta sea percibida como definitiva, alrededor de diez días hábiles antes de finalizar el periodo de aceptación.
Finalmente, el presidente de BBVA puntualizó que se aplicaría la legislación más restrictiva, la estadounidense, que establece un período de diez días hábiles tras cualquier cambio en las condiciones de la oferta. Este periodo podría iniciar diez días antes del 7 de octubre, lo cual, según él, estabilizaría el juego especulativo en curso.
