BRUSELAS, 25 de marzo de 2023 – La Comisión Europea ha presentado este miércoles un innovador instrumento de financiación denominado ‘Agile’, destinado a impulsar la innovación tecnológica en el ámbito de la defensa. Su objetivo es acelerar el desarrollo de tecnologías militares que puedan ser eventualmente trasladadas al sector civil en áreas como la inteligencia artificial (IA), drones y computación cuántica.
Esta propuesta será ahora presentada por el Ejecutivo comunitario al Parlamento Europeo y al Consejo (Estados), con la intención de su adopción mediante el procedimiento legislativo ordinario. Se espera que el instrumento esté operativo a principios de 2027 como un proyecto piloto, garantizando así el rápido despliegue de nuevas tecnologías en las fuerzas armadas europeas.
Los fondos de ‘Agile’ estarán especialmente destinados a pequeñas y medianas empresas, incluyendo ‘startups’ y ‘scaleups’, proporcionando financiación «más rápida y flexible» para permitir el despliegue de innovaciones «lo antes posible», según un comunicado oficial de la Comisión Europea.
El programa aspira a operar con un plazo de concesión «sin precedentes» de solo cuatro meses. Se espera que las tecnologías lleguen a las fuerzas armadas de los Veintisiete Estados miembros «en un plazo de entre uno y tres años».
La invasión rusa de Ucrania ha demostrado que el éxito en el campo de batalla depende ahora de ciclos de innovación cortos, con la capacidad de desarrollar, probar y desplegar nuevas tecnologías y soluciones rentables en semanas o meses, en lugar de años, subrayó el Ejecutivo de Ursula von der Leyen.
Este instrumento está diseñado para apoyar entre 20 y 30 proyectos, proporcionando hasta el 100% de financiación para todos los costes subvencionables. También incluirá una cláusula retroactiva que permitirá a las empresas reclamar gastos incurridos hasta tres meses antes del cierre de la convocatoria de solicitudes, facilitando así una innovación rápida.
Está concebido para estar «plenamente alineado» con las necesidades «más urgentes» de los Estados miembros de la UE, buscando asegurar que la defensa europea «no solo sea innovadora, sino que esté preparada para responder a cualquier amenaza en cualquier momento».
La pieza del puzzle que necesitaba la UE
Durante una rueda de prensa en Bruselas, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea (CE), Henna Virkkunen, defendió el nuevo instrumento argumentando que la guerra de Ucrania ha evidenciado que la industria europea de defensa «debe ser más competitiva y rápida».
Asimismo, enfatizó que la industria de defensa en Europa ha estado fragmentada y «se enfrenta a dificultades» en su acceso a procesos de contratación pública. Por ello, este proyecto busca iniciar «una hoja de ruta para su transformación», permitiendo que este sector sea «ágil, asuma riesgos y dé entrada a empresas emergentes».
Según Virkkunen, «‘Agile’ es la pieza del puzzle que necesitábamos para llevar soluciones de defensa al mercado. No se trata solo de una política, es una prioridad estratégica. Queremos facilitar la vida a quienes tienen buenas ideas», indicó, añadiendo que «el mundo está cambiando» y «también las amenazas».
Por su parte, el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, enfatizó que los ejércitos necesitan nuevas tecnologías, entregas más rápidas y precios competitivos. Según Kubilius, es vital «garantizar la transformación de la industria de defensa».
Kubilius admitió que preferiría que el instrumento contara con una mayor financiación, ya que se asignan solo 115 millones de euros. Lamentó que hasta el 80% de los contratos de defensa en la UE acaben en manos de las diez principales compañías del sector, un porcentaje que contrasta con el 40% de los contratos en Estados Unidos, donde las grandes empresas de defensa solo obtienen una menor proporción.
A pesar de esto, defendió que este nuevo instrumento es crucial, argumentando que la UE necesita «ganar las guerras del mañana, no luchar las guerras de ayer» y, en ese interín, «afrontar las guerras de hoy» adaptándose a la necesidad de acelerar la producción y «ser más inteligentes y rápidos que sus adversarios».
