
MADRID, 9 de marzo de 2023 – El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se disparaba en torno a las 8:17 horas, antes de la apertura de las Bolsas en Europa, más de un 15%, hasta los 107 dólares por barril, aunque ha llegado a perforar, por momentos, los 115 dólares. Por su parte, el precio del gas en el mercado de futuros holandés, de referencia europea, escalaba casi un 20% a la misma hora, hasta los 65,70 euros por megavatio hora, aunque también ha llegado a subir en la apertura de su cotización casi un 30%.
Esta situación se produce ante una nueva oleada de ataques en Oriente Próximo y las dificultades para atravesar el estrecho de Ormuz, via por donde circula alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas mundial. El crudo sigue disparado después de acumular la semana pasada un repunte de más del 30%. A su vez, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, subía casi un 13%, hasta rozar los 103 dólares.
Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak han anunciado reducciones en su producción de crudo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los precios del petróleo «a corto plazo caerán rápidamente» cuando la ofensiva lanzada por su administración junto a Israel contra Irán logre «la destrucción de la amenaza nuclear» que ambos gobiernos atribuyen a Teherán. Según Trump, «caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní», y considera el aumento del precio del crudo como «un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo».
En este contexto, las Bolsas europeas apuntan a caídas notables en la apertura de este lunes, cercanas al 3%. El Ibex 35 cerró la semana pasada en los 17.074,4 puntos tras caer cerca de un 1% el viernes. El selectivo nacional terminó así una semana de gran volatilidad marcada por el conflicto en Oriente Próximo entre Israel y Estados Unidos, por un lado, e Irán, por el otro. Durante toda la semana pasada, el índice español retrocedió un 7,01%, su peor registro semanal en los últimos cuatro años.
El Estrecho de Ormuz, Crucial para el Transporte de Gas y Petróleo
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. A través de él transita aproximadamente uno de cada cinco barriles de petróleo. Cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurrirá si su cierre —que no es oficial— se prolonga en el tiempo. En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. El flujo de petróleo a través de este estrecho promediaba 20 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petroleros, según la EIA. Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos derivados. Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
EEUU Lanza un Plan para Asegurar Cargamentos
La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de los Estados Unidos anunció el pasado viernes el lanzamiento de un plan de 20.000 millones de dólares (17.236 millones de euros) para asegurar los cargamentos transportados vía marítima en Oriente Próximo. Según el organismo, la medida se presentó tras las consultas mantenidas con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Además, se implementará en «estrecha coordinación» con el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom).
El plan se centrará, en un primer momento, en los seguros para maquinaria y casco, es decir, el buque propiamente dicho, así como para su cargamento. La DFC ya ha identificado aseguradoras norteamericanas con las que contratar las pólizas. «La cobertura de la DFC ofrecerá un nivel de seguridad que ninguna otra póliza puede proporcionar. Estamos seguros de que nuestro plan de reaseguro permitirá que el petróleo, la gasolina, el gas natural licuado, el combustible para aviones y los fertilizantes vuelvan a fluir a través del estrecho de Ormuz hacia el resto del mundo», afirmó el consejero delegado de la DFC, Ben Black.
