MADRID, 3 de marzo de 2024 – La referencia europea para el precio del gas natural, el contrato TTF negociado en los Países Bajos, ha subido más de un 33% en torno a las 10:40 horas, en un contexto marcado por una nueva oleada de ataques sobre Irán llevados a cabo por Israel y Estados Unidos (EEUU), así como la amenaza de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar cualquier barco que atraviese el estrecho de Ormuz, estratégico en el transporte de gas y petróleo.
En concreto, el precio del gas natural en Europa se situaba, alrededor de las 10:38 horas, en 57,596 euros por megavatio hora tras registrar un incremento del 33,2%. Sin embargo, esta materia prima llegó a intercambiarse a un valor de 59,165 euros, lo que supone un alza del 36,8% respecto a los 43,25 euros que marcaba al cierre del mercado este pasado lunes.
En este contexto de incertidumbre, el Ibex 35 inició la sesión de este martes con una bajada del 1,54%, aunque una hora y media después de la apertura acentuó su caída hasta el 3,6%, situándose en los 17.229 puntos. Las bolsas europeas también registraban fuertes pérdidas; aunque habían abierto con descensos de entre el 1% y el 2%, a las 10:30 horas perdían entre un 2,3% y un 3,5%, con Milán y Francfort a la cabeza en dicha caída.
Junto al precio del gas, el precio del crudo también ha subido más de un 5%, mientras que el del oro ha caído ligeramente, tras haber comenzado la jornada con un alza de casi el 0,3%.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este pasado lunes un ataque perpetrado por sus fuerzas contra un petrolero supuestamente vinculado a Estados Unidos –identificado como ‘Athe Nova’, con bandera de Honduras– en el estrecho de Ormuz. Asimismo, las fuerzas de Irán amenazaron con atacar cualquier barco que cruce el estrecho en represalia por las acciones de Estados Unidos e Israel contra el territorio iraní.
El Estrecho de Ormuz, Principal Arteria para el Petróleo y el Gas
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y surge la incertidumbre sobre qué ocurriría si su cierre se prolongara en el tiempo.
En la práctica, Ormuz actúa como una puerta estrecha que debe atravesar casi todo el petróleo y el gas que salen del Golfo Pérsico hacia el resto del mundo, siendo el punto de partida de las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no tienen rutas alternativas para salir de la región, tal como señala la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar. Además, la EIA estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigieron a los mercados asiáticos.
China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, representando un 69% combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en 2024. Asimismo, Estados Unidos importó alrededor de 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, lo que representa aproximadamente el 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericano.
No obstante, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo de países del Golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi 40 años, debido al aumento de la producción nacional y las importaciones desde Canadá, según la EIA.
España tiene una Dependencia Limitada de Ormuz
En el caso de España, la dependencia directa del estrecho de Ormuz es limitada gracias a la diversificación de orígenes del suministro energético. Las importaciones de crudo a España alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que representa una caída del 4,9% en comparación con el ejercicio anterior.
El Gobierno ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el Estrecho de Ormuz, según indicó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.
