MADRID, 13 Feb. – El Gobierno está considerando utilizar el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) como herramienta para penalizar a aquellos propietarios que aumenten los precios del alquiler, según confirman fuentes del Ejecutivo. Esta medida, de acuerdo a lo señalado por ‘El País’, solo se aplicaría en casos de incrementos al final de los contratos, no en los ajustes anuales que suelen estar regulados por el IPC.
Fuentes del Ministerio de Hacienda informan que actualmente se están llevando a cabo negociaciones con los grupos parlamentarios sobre esta propuesta. Esta surge tras el rechazo de varios socios del Gobierno a la idea de ofrecer una bonificación del 100% en el IRPF a los caseros que no incrementen el alquiler durante la renovación de contratos de vivienda.
Actualmente, existen diversas reducciones y deducciones estatales disponibles para los propietarios que alquilan sus viviendas, y con la nueva propuesta podrían ampliarse o recortarse. Entre las intenciones del Gobierno también figura limitar los contratos de temporada. Para ello, se pretende establecer condiciones muy estrictas para que un contrato pueda ser considerado como «temporal» y se establecerá un régimen sancionador para aquellos que no cumplan con las regulaciones estatales pertinentes.
Limitaciones a Contratos de Temporada y Alquiler por Habitaciones
Además de las medidas anteriores, se planea frenar el uso del alquiler por habitaciones. El Gobierno busca extender las condiciones de garantía de los alquileres habituales a las habitaciones en alquiler. Así, los nuevos contratos de este tipo tendrán que cumplir dos condiciones principales: la renta total de las habitaciones no podrá exceder la renta del contrato de la vivienda completa y, en áreas declaradas como «tensionadas», se aplicarán los mecanismos de control de precios estipulados en la ley de vivienda.
Reducciones y Deducciones Estatales por Alquilar una Vivienda
En la actualidad, Hacienda mantiene ciertas reducciones generales en el IRPF para los propietarios que alquilan una vivienda habitual. Según la Ley por el Derecho a la Vivienda, los propietarios pueden beneficiarse de una reducción del 60% si han firmado el contrato con el inquilino antes del 26 de mayo de 2023. Esto significa que solo se declararía el 40% del rendimiento neto del alquiler.
Para contratos de alquiler firmados después de esta fecha, se pueden aplicar reducciones del 50%, que podrían aumentar hasta el 60% si el inmueble fue rehabilitado en los dos años anteriores o hasta el 70% si la propiedad está acogida a un programa público de alquiler a precio de mercado. Sin embargo, con la introducción de las nuevas penalizaciones, esa reducción del 50% podría disminuir o incluso desaparecer si el propietario decide aumentar el precio del alquiler.
Por último, en las zonas definidas como «tensionadas», Hacienda incentivará a los propietarios con reducciones del 70% si alquilan la vivienda por primera vez a un inquilino de entre 18 y 35 años, y del 90% si la renta acordada en un nuevo contrato disminuye más de un 5% con respecto a la anterior.
