El consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, ha confirmado su decisión de abandonar el cargo a partir del próximo mes de mayo, alegando que esta acción evitará la «parálisis» de la entidad. En una rueda de prensa realizada el viernes, en la que estuvo acompañado por el director financiero, Sergio Palavecino, González-Bueno presentó los resultados de 2025, un año en el que el banco alcanzó unas ganancias de 1.775 millones de euros, un 2,8% menos que en el periodo anterior. Durante el evento, anunció que será sustituido por Marc Armengol, actual consejero delegado de TSB, quien también estuvo presente.
Sorpresa y necesidad de acción
González-Bueno destacó que la decisión de renunciar fue inesperada, resaltando que las transiciones corporativas dilatadas en el tiempo suelen generar vacíos que obstaculizan el desarrollo de las organizaciones. «Esta decisión viene por sorpresa y ese era el objetivo. Las decisiones de relevos corporativos que se dilatan en el tiempo acaban creando periodos de vacío en las organizaciones que impiden que se desarrollen al ritmo que requieren», comentó el consejero delegado.
Además, argumentó que aunque la decisión «se podría haber tomado más adelante», esto no habría tenido el mismo impacto, provocando una falta de novedades y una posible parálisis institucional.
Marc Armengol: el candidato ideal
En cuanto a su sucesor, González-Bueno enfatizó que Armengol es «el candidato ideal» para ocupar su puesto, señalando que su disponibilidad tras la venta de TSB coincide con el momento propicio para el relevo. «Todo coincide», acotó.
El directivo recordó que dejó la «primera línea» cuando se le ofreció liderar Banco Sabadell y que durante los cinco años de su gestión ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA.
Planes de futuro
Al ser preguntado sobre sus planes futuros, González-Bueno respondió que no planea continuar en el sector bancario en España y que trabajará «mucho menos», argumentando que ha alcanzado una «edad mágica» y tiene numerosas aficiones que desea explorar.
Además, mencionó que tomó la iniciativa de renunciar en este momento, ya que consideraba que si no lo hacía ahora, podría convertirse en un «lío» en un año, dado que su sucesor estaba ya claro y el momento adecuado para el cambio era ahora.
Comentó que la situación actual del banco es muy distinta a la que encontró en 2020, cuando asumió el cargo, momento en el que se optó por un «cambio radical» a través de la incorporación de un liderazgo externo.
«Ahora estamos en un momento dulce», afirmó González-Bueno, quien destacó la claridad de la estrategia del banco y los resultados positivos que han logrado así como la perspectiva de crecimiento.
Finalmente, se despidió con un agradecimiento sincero a sus equipos, al presidente del banco, Josep Oliu, al consejo de administración, y a los medios de comunicación. «Me voy agradecido, feliz, satisfecho e ilusionado con mi futuro», concluyó.
