MADRID, 12 de septiembre de 2025 – El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha anunciado que la compañía podría recortar otro millón de plazas en los vuelos a España para el próximo verano si Aena no decide rebajar las tarifas aeroportuarias.
O’Leary ha realizado esta amenaza en una entrevista con el ‘Financial Times’, en la que ha indicado que volverá a Madrid en dos semanas para, «probablemente», anunciar la supresión de otro millón de plazas para el próximo verano.
Este nuevo recorte se sumaría a los 800.000 asientos recortados para este verano y al millón de plazas que ya ha anulado de cara a la inminente temporada de invierno, en protesta por la subida de las tarifas de Aena de un 6,5%.
Reacciones del Gobierno
La compañía exige al Gobierno de España, propietario en un 51% de Aena, que reduzca el importe de las tarifas aeroportuarias en los aeropuertos regionales, donde Ryanair ha decidido reducir o eliminar su operativa para hacerlos «más competitivos».
Sin embargo, desde el Gobierno entienden que esta estrategia de Ryanair es una suerte de «chantaje» y han indicado que la subida de las tarifas, que sería de 0,68 euros por pasajero, dista mucho del incremento medio del 21% de los precios de los billetes en el último año. Ryanair ha ganado 820 millones en el primer trimestre de este ejercicio fiscal, por lo que su interés por bajar las tasas es, según el Gobierno, «ganar aún más dinero».
Tensiones con el Ministerio de Consumo
El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha señalado que la estrategia de Ryanair representa «una campaña de intimidación, de señalamiento, de mala educación y, últimamente, de chantaje abierto al Gobierno de España», y ha afirmado que no van a conseguir «amedrentarle».
La aerolínea también anunció la semana pasada que cerrará su base de Santiago, cancelará todos los vuelos a Vigo y Tenerife Norte, y reducirá su capacidad en Asturias, Santander, Zaragoza y Canarias. Estos recortes se suman a los ya aplicados para la temporada de verano en otros aeropuertos regionales como Jerez y Valladolid, donde ha dejado de operar. Si no asumen otras aerolíneas competidoras estos asientos, el recorte total de la capacidad aérea en España podría ser del 16%.
La situación entre Ryanair y Aena continúa siendo tensa, lo que podría afectar de manera significativa el panorama del transporte aéreo en España en el futuro cercano.
