Zara ha presentado su último concepto de tienda en el centro comercial Trafford Centre de Manchester (Inglaterra), caracterizado principalmente por la individualización de espacios y la implementación de nuevas tecnologías. Este establecimiento ha reabierto tras diversas reformas, aumentando su espacio comercial en un 40%, llegando a los 4.800 metros cuadrados, y mejorando la experiencia del cliente.
Con la reapertura, la plantilla ha crecido también en un 40%, alcanzando los 270 empleados, lo que refuerza la estrategia de Zara de ofrecer una «experiencia innovadora». Esta tienda combina moda, arquitectura, sostenibilidad y tecnología orientada al cliente, creando un entorno que busca ser un referente en el sector.
Cada sección funciona como una unidad autónoma
Una de las principales novedades de este nuevo concepto es que cada sección de la tienda opera como una unidad autónoma, con su propio lenguaje visual y dentro de un sistema jerárquico. Esto permite al cliente percibir cada área como una experiencia diferenciada, manteniendo la coherencia general del diseño. La tienda también incluye espacios específicos para fragancias y colecciones especiales, como ‘Zara Origins’ y ‘Zara Athleticz’.
El proyecto, diseñado por el estudio de arquitectura de Zara, organiza el espacio en una serie de salas interconectadas que combinan un diseño renovado con áreas de exhibición diferenciadas, ofreciendo un ambiente cercano y sofisticado. «El espacio se concibe como un contenedor neutro sobre el que se añaden capas arquitectónicas internas, modulares y ligeras», explica la firma española. Este enfoque está orientado a resaltar la individualidad de cada estancia mientras sigue un hilo conductor.
Zonas específicas para calzado y bolsos
El mobiliario en esta tienda de tipo ‘boutique’ adquiere relevancia al combinar materiales como madera, acero, cerámica y mármol, buscando un equilibrio estético. La distribución incluye áreas específicas para calzado, bolsos y líneas de producto como la colección ‘Zara Athleticz’, que están estratégicamente ubicadas para atraer la atención desde el exterior.
El modelo de espacios interconectados también se refleja en la fachada, donde se identifican las secciones: mujer, hombre, niño y TRF. Cada sección cuenta con accesos directos y tratamientos formales diferenciados, como si fueran cuatro tiendas distintas, pero con una narrativa de flujo transversal en todas las áreas.
«El pórtico, con el logo principal, garantiza la coherencia del conjunto e integra todas las secciones», afirman desde Zara. Además, la tienda presenta un nuevo concepto de zona de compras y devoluciones, diseñado para ofrecer una experiencia más ágil, sencilla y personalizada.
Nueva versión de las cajas asistidas
La marca gallega, que celebra sus 50 años, continúa innovando mediante la última tecnología para «optimizar la experiencia del cliente» y aumentar la satisfacción de sus empleados, quienes podrán enfocarse más en el contacto con los clientes y menos en tareas mecánicas.
Entre estas innovaciones se incluye la instalación de mesas de venta, donde el cliente puede realizar sus compras simplemente depositando los productos sobre la mesa para luego pagar con tarjeta o dispositivo móvil. Esto permite al equipo de tienda centrarse en la atención y satisfacción del cliente. Para los que prefieren pagar en efectivo, la tienda cuenta con una nueva versión de las cajas asistidas, dotadas de un diseño renovado.
Además, la tienda incorpora un sistema automatizado de clasificación y reposición que procesa devoluciones y prendas del área de probadores, identificando a qué sección pertenece cada artículo y enviándolo al área correspondiente para su reposición inmediata. Este sistema también se está probando para aplicarse a la recepción de nueva mercancía dentro de la tienda.
