
MADRID, 25 Abr. – El sur de Europa se consolida como el destino preferido por los europeos para viajar en primavera y verano de este año, con un aumento del 17% en la demanda con respecto al año pasado. España lidera este crecimiento, acaparando el 14% de los viajeros, seguida de Italia (11%) y Francia (8%), además de Grecia y Portugal, ambos con un 6%.
Así se desprende de un reciente informe de la European Travel Commission (ETC), que destaca que el interés por viajar se encuentra en su nivel más alto desde 2020. Sin embargo, este auge se encuentra enmarcado en un clima de mayor cautela, con un descenso en el número de viajes y en la duración de los mismos y con presupuestos más moderados, influenciado por la incertidumbre y el impacto del conflicto en Oriente Próximo.
En este contexto, los jóvenes europeos están desempeñando un papel fundamental en el renacer del optimismo hacia los viajes, pues han incrementado notablemente sus intenciones de viajar en el rango de edad de 18 a 34 años.
Pese a este alto nivel de optimismo, las tensiones geopolíticas y el aumento de los costes están afectando cada vez más las decisiones de viaje, según indica el informe de la ETC. El documento subraya que la seguridad se ha consolidado como el criterio principal al elegir un destino, siendo mencionado por el 2,2% de los viajeros, seguido de un clima agradable y estable (15%) y ofertas atractivas (1,4%).
La preocupación por el aumento de los costes de los viajes se mantiene como la más relevante en general, impactando al 20% de los europeos. Las inquietudes relacionadas con las tensiones en Oriente Próximo han subido drásticamente, alcanzando un incremento de nueve puntos porcentuales hasta el 18%.
El presidente de la ETC, Miguel Sanz, ha declarado que «lo que está cambiando es la forma en que viajan. Estamos observando un enfoque más selectivo y centrado en la relación calidad-precio, donde los viajeros optan por estancias más cortas, planes más flexibles y presupuestos cuidadosamente gestionados».
Alta demanda, pero comportamiento más cauteloso
El estudio de la ETC revela que los europeos están siendo más reflexivos y selectivos en sus viajes. Planean estancias más cortas que el año anterior, siendo ahora la duración más común de 4 a 6 noches (38%), comparado con una reducción en las estancias más largas, de 7 a 12 noches, que han disminuido al 37%.
Además, los presupuestos también están sufriendo ajustes. Cada vez es mayor el porcentaje de viajeros (+4%) que planea destinar un presupuesto moderado de hasta 1.000 euros por viaje. Por otro lado, la proporción de viajeros con mayor poder adquisitivo ha disminuido: aquellos que presupuestan 1.500 euros o más por viaje han caído en un 9% en comparación con la temporada anterior. «Este cambio refleja una mayor sensibilidad a los costos y un mayor interés en obtener la mejor relación calidad-precio», afirma la entidad europea.
Finalmente, el 39% de los europeos tiene previsto realizar solo un viaje en los próximos seis meses, un 7% más que el año pasado, mientras que el porcentaje de quienes planean viajar al menos dos veces ha caído al 57%.
