MADRID, 19 Feb. – Funcas ha elevado medio punto su previsión de crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) español, hasta el 2,4%, si bien ha constatado una ralentización y una tendencia a la desaceleración de la economía. «La economía española crecerá de nuevo este año por encima del 2%, si bien se observará una tendencia a la desaceleración», ha advertido Funcas en su último informe sobre previsiones económicas.
Las nuevas estimaciones del centro de análisis apuntan a que el crecimiento del PIB será del 2,4%, cinco décimas más de lo esperado en octubre, frente al 2,8% registrado en 2025. La revisión al alza se explica sobre todo por el impulso expansivo procedente del año pasado, que ha sido mayor de lo previsto; este efecto de arrastre, por sí solo, aporta tres décimas de crecimiento.
No obstante, los expertos han advertido que, tras la aceleración de la economía en el cuarto trimestre de 2025 (con un avance intertrimestral del PIB del 0,8%), los escasos indicadores de enero disponibles apuntan a un enfriamiento en el comienzo de 2026, especialmente en el sector servicios, posiblemente afectado por la adversa meteorología.
El crecimiento se sustentará, según Funcas, en la demanda interna, cuya aportación será de 3,1 puntos, uno más de lo previsto en octubre. Destaca el tirón del consumo privado, apoyado en la creación de empleo y, en menor medida, en una leve revalorización de las remuneraciones en términos reales. Por otro lado, la inversión avanzará por la recuperación de la construcción de vivienda y la necesidad de acelerar la ejecución del remanente de fondos europeos. Sin embargo, el sector exterior detraerá 0,7 puntos de crecimiento del PIB por el debilitamiento de las exportaciones, en un contexto de tensiones comerciales a nivel global, y la saturación y pérdida de competitividad de algunos destinos turísticos a nivel nacional.
La Regularización de Inmigrantes No Incidiría en Flujos de Entrada
Las previsiones de Funcas se basan en ciertos supuestos de política macroeconómica y de inmigración, esta última variable que ha resultado crucial para explicar el ciclo expansivo de la economía española. En materia de política monetaria, se prevé el fin del ciclo de recortes de tipos de interés, de modo que la facilidad de depósitos, principal referencia del BCE, se mantendrá en el 2% actual hasta 2027.
En cuanto a la inmigración, Funcas estima que la desaceleración en el número de activos extranjeros se prolongará durante el periodo de previsión: se espera un aumento del 5% en la población activa extranjera este año y un 4% en 2027 (en 2024 lo hizo un 8,2% y en 2025, un 6,3%). «Esta hipótesis implica que el anunciado proceso de regularización solo incidiría en el empleo y no en los flujos de entrada de fuerza laboral foránea, al menos en el corto plazo», han explicado desde el ‘think tank’.
La Economía Crecerá el 1,8% en 2027, Una Décimas Más de lo Previsto
La moderación del turismo, la expansión fiscal procedente de los fondos europeos y el crecimiento poblacional serán más palpables a partir del año que viene. En consecuencia, en 2027 la economía española crecerá un 1,8%, una décima más que en la anterior previsión, debido al vigor de la demanda nacional, mientras que el sector exterior seguirá restando.
El tirón de la demanda interna explica la persistencia de la inflación en el entorno del 2,5% este año, mientras que la media de la eurozona se situaría por debajo del 2%, evidenciando una cierta pérdida de competitividad. Se espera que el diferencial desfavorable se mantenga en 2027, aunque algo menos pronunciado, por la moderación de la demanda interna.
Creación de Más de 800.000 Puestos de Trabajo en Dos Años
Aunque menos equilibrado que en el inicio del ciclo expansivo, Funcas prevé que el crecimiento traerá consigo la creación de más de 800.000 puestos de trabajo en los próximos dos años, permitiendo un descenso de la tasa de paro hasta el 9%, dos décimas menos que en la previsión de octubre.
El propio dinamismo de la economía y el proceso de regularización de inmigrantes también redundarán en un incremento del empleo, por la incorporación de personas en situación irregular que hoy no encuentran trabajo. Además, el crecimiento de la economía mejorará los desequilibrios presupuestarios, aunque será por el efecto del ciclo sobre la recaudación y no por una mejora estructural. Se espera que el déficit público baje hasta el 2,3% del PIB en 2026, con una mejoría ya muy leve en 2027 debido a la ralentización del crecimiento. A final de ese año, la deuda pública se situaría aún en el 97,8%.
Principal Riesgo: Comportamiento del Consumo de Hogares
El principal riesgo al alza para el crecimiento se concentra en el comportamiento del consumo de los hogares, que podría verse impulsado por una entrada de población extranjera más intensa de lo previsto y por una evolución de la tasa de ahorro distinta a la contemplada. Por otro lado, los riesgos a la baja derivan de la incertidumbre internacional, marcada por la transición desde un sistema multilateral basado en reglas hacia otro dominado por asimetrías de poder.
En el plano nacional, la inversión empresarial continúa condicionada por este contexto y por el agotamiento de los fondos europeos. Además, el turismo podría verse más afectado de lo previsto por la pérdida tendencial de competitividad.
