El Índice de Gestores de Compras de servicios (PMI, por sus siglas en inglés) de España subió en diciembre hasta los 57,1 puntos desde los 55,6 enteros de noviembre, lo que representó un ascenso a máximos anuales.
Según S&P Global y Hamburg Commercial Bank, se registró una mejora en los volúmenes de ventas que impulsó la expansión de la actividad, mientras que las empresas contrataron más personal a un ritmo más acelerado. Además, las perspectivas futuras también se fortalecieron hasta su nivel más alto desde marzo.
No obstante, la inflación repuntó al ritmo más fuerte desde septiembre debido al aumento de los costes de provisión, energéticos y a una mayor presión salarial. En respuesta, las empresas de servicios elevaron sus precios de venta.
Jonas Feldhusen, economista junior de Hamburg Commercial Bank, resumió: «Si bien el sector servicios mantuvo el impulso de su crecimiento, el sector manufacturero continuó perdiendo fuerza».
El analista explicó que esta divergencia sectorial puede atribuirse a la intensificación de la competencia china, las tensiones comerciales y la debilidad de socios clave, como Alemania y Francia. Por el contrario, se espera que el consumo interno se vea respaldado por el mercado laboral y la inmigración.
De cara a 2026, las perspectivas para el sector servicios se mantienen optimistas: la cartera de pedidos es sólida y los datos recientes sugieren que la caída de los pedidos de exportación del mes pasado probablemente fue un problema pasajero, concluyó Feldhusen.
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