El precio del petróleo Brent, referencia en Europa, ha caído recientemente por debajo de los 90 dólares, estableciéndose en 88,91 dólares, lo que representa un desplome superior al 10%. Esta caída se produce tras la decisión de las autoridades iraníes de abrir «completamente» el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, en el contexto de la tregua pactada con Estados Unidos. Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, ha disminuido en un 11,5%, marcando un precio de 83,79 dólares por barril. La referencia europea para el precio del gas natural, el contrato TTF negociado en los Países Bajos, se situó en 38,71 euros por megavatio hora, un 8,7% menos.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, anunció la reapertura del estrecho de Ormuz, por el que circula hasta una quinta parte del petróleo mundial, poco después de que entrara en vigor el alto el fuego entre Israel y Líbano. «En línea con el alto el fuego en Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego», declaró Araqchi.
El presidente de los Estados Unidos ha celebrado que Ormuz esté «listo para el tránsito total», a pesar de que su país impuso un bloqueo a la ruta marítima hace varios días. Este bloqueo llevó a que, el pasado fin de semana, 19 barcos comerciales no pudieran cruzar el estrecho por orden de buques estadounidenses.
El mercado del crudo ha experimentado fuertes fluctuaciones en los últimos meses tras el cierre de Ormuz a la navegación comercial por parte de Irán, lo que provocó una reducción de la oferta y una inestabilidad en los mercados energéticos. A pesar de la caída actual, el Brent se mantiene por encima de los 72 dólares, el precio previo al inicio de la ofensiva estadounidense-israelí y muy por debajo del récord de 119 dólares alcanzado en marzo.
Esta madrugada comenzó una tregua de diez días entre Líbano e Israel, un obstáculo que había frenado las negociaciones entre Estados Unidos e Irán que se iniciaron en Islamabad, pero que se rompieron poco después al no poder llegar a un acuerdo. Entre los puntos candentes de discusión se encontraban la reapertura de Ormuz y el programa nuclear de Irán.
El anuncio de Irán parece facilitar la posibilidad de que ambas delegaciones logren realizar un nuevo encuentro para buscar un fin al conflicto que ha afectado a toda la región de Oriente Próximo. Varias empresas petroleras han reportado que su producción de crudo se ha visto afectada en los primeros tres meses del año debido a la actual inestabilidad en Oriente Próximo. Además, se ha informado que los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujeron su oferta de crudo en un 27,5% en marzo.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) también ha advertido que varios países europeos podrían comenzar a enfrentarse a escasez de combustible para aviones en las próximas seis semanas, dependiendo de su capacidad para importar desde los mercados internacionales y compensar el suministro perdido de Oriente Próximo. La casi paralización del tráfico marítimo en Ormuz ha llevado a los productores del Golfo a recortar su producción, contribuyendo a la escalada de los precios del crudo y del gas natural, mientras se mantienen atentos a la desescalada en la región y al fin de las hostilidades.
FUENTE
