MADRID 26 Nov. 2025 – La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha revisado nuevamente al alza su pronóstico de crecimiento para España para este año y el siguiente. Según el nuevo informe, se anticipa que la economía crecerá un 2,9% en 2025 y un 2,2% en 2026. Esto representa un aumento de tres y dos décimas, respectivamente, respecto del pronóstico anterior.
Proyecciones a más largo plazo
A largo plazo, la OCDE augura que el producto interior bruto (PIB) de España moderará su ritmo de expansión en 2027 hasta el 1,8%. Estas proyecciones coinciden con las últimas expectativas del Gobierno español, que la semana pasada también revisó al alza sus previsiones para 2025 y 2026, fijándolas en el 2,9% y el 2,2% respectivamente, y estimando un crecimiento del 2,1% para 2027 y 2028.
Factores del crecimiento
Según la OCDE, la demanda interna seguirá siendo el principal motor del crecimiento de la economía española, en un contexto de debilitamiento de la demanda externa. El consumo privado se verá respaldado por un mercado laboral sólido, el aumento de la renta real y la caída de la inflación.
Además, la OCDE prevé que la inversión aumente durante el período 2025-2026, impulsada por la reducción de los costes de financiación y la continua implementación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Sin embargo, anticipa una desaceleración de las exportaciones debido a la débil demanda de socios comerciales clave y a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Impacto de los aranceles y la incertidumbre
A pesar de que la exposición directa de España a los aranceles estadounidenses es limitada, representando menos del 5% de las exportaciones y con un enfoque hacia Europa, la OCDE advierte que cualquier incremento de la incertidumbre podría afectar aún más la confianza empresarial. Sectores como el agroalimentario, químico y de maquinaria y equipos de transporte podrían verse más afectados.
Tendencias del mercado laboral y fiscalidad
En cuanto al mercado laboral, la OCDE anticipa que la tasa de desempleo en España se sitúe este año en el 10,6%, descendiendo al 10,1% en 2026 y al 9,8% un año después. Por otra parte, se espera que la tasa de inflación sea del 2,6% este año, con una reducción al 2,3% en 2026 y al 1,8% en 2027.
El déficit presupuestario se espera que caiga en 2025 al 2,5% del PIB desde el 3,2% del año anterior, manteniéndose en el 2,3% en los dos años siguientes. La deuda pública también disminuiría, bajando del 100% del PIB a un 99,4% este año, y continuando su descenso hasta el 97% en 2027.
Riesgos e incertidumbres
El análisis de la OCDE indica que las perspectivas económicas están siendo ensombrecidas por importantes incertidumbres y riesgos, tanto externos como internos. A nivel global, las restricciones comerciales podrían reducir aún más la demanda externa de exportaciones españolas, aumentando la volatilidad en los mercados financieros.
Internamente, la fragmentación política podría complicar la implementación de reformas estructurales y medidas fiscales necesarias. Además, la debilidad de la inversión puede seguir representando un riesgo debido a las restricciones en el sector de la construcción y la incertidumbre prolongada tanto a nivel nacional como mundial.
Desafíos relacionados con el clima
El informe también señala que diversas perturbaciones, incluidos fenómenos climáticos como inundaciones y sequías, pueden alterar las perspectivas económicas de España, afectando la productividad laboral y la agricultura, lo que generaría presiones inflacionarias.
La OCDE concluye que, dada la firme tendencia de crecimiento, es aconsejable acelerar el ritmo de reducción del déficit fiscal para fortalecer la sostenibilidad económica. Esto permitiría a España reconstruir más rápidamente sus reservas fiscales ante posibles crisis o recesiones futuras.
