El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha asegurado que no piensa regresar a la vida política una vez que el próximo 31 de mayo concluya su periplo en el instituto emisor de la zona euro, ya que considera que «ese capítulo está cerrado».
Guindos, quien asumió la vicepresidencia del BCE en junio de 2018 tras haberse desempeñado como ministro de Economía y Competitividad durante más de seis años bajo la presidencia de Mariano Rajoy, declara en una entrevista que «ese capítulo está cerrado y no pienso volver a la política».
A pesar de que aún no ha tomado una decisión definitiva sobre su futuro tras dejar la institución, Guindos indica que considerará las propuestas de algunas universidades, permitidas por las políticas de conflictos de interés que debe seguir, ya que se le permite la docencia. «Creo que, desde ahí, también puedes desempeñar un papel en el servicio público», añade.
En relación a la posible pérdida de la presencia española en el directorio del BCE una vez expire su mandato, Guindos subraya la relevancia de que grandes economías, como España, tengan representación en la cúpula del BCE, donde se toman decisiones que benefician a la eurozona. Sin embargo, recuerda que esa decisión recae en el Gobierno español.
Cuestionado sobre las posibles opciones de que Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España y actual director gerente del Banco de Pagos Internacionales, ocupe un puesto en el directorio del BCE, Guindos destaca su «excelente» labor durante su mandato entre 2018 y 2024, cuando «restauró la reputación del Banco de España». Además, resalta su comprensión del funcionamiento de los bancos centrales, aunque advierte que hay muchos factores que influyen en la toma de decisiones sobre nombramientos.
