MADRID, 19 de enero de 2026 – El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha expresado su preocupación por el riesgo de una nueva escalada en las tensiones comerciales, advirtiendo que esto podría tener un impacto material sobre las expectativas de crecimiento global. La institución ha señalado que la entrada en una fase de ‘ojo por ojo’ en la fijación de aranceles y represalias tendría un efecto considerablemente adverso en la economía.
Georgieva defiende una vía de acuerdo
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, ha manifestado que la mejor forma de avanzar es encontrar un camino hacia un acuerdo que beneficie a todas las partes involucradas. En declaraciones recientes, destacó que en una guerra comercial no hay ganadores, y que aumentar los aranceles perjudica tanto al país que los impone como a otros estados.
“El entorno actual no es propicio para el desarrollo de un marco comercial positivo”, dijo Georgieva, instando a las naciones a mantener abierto el sistema de comercio y a buscar soluciones que aseguren reglas estables y predecibles. Esto permitirá a las empresas tomar decisiones de inversión de manera más efectiva.
Impacto económico de las tensiones comerciales
Durante una conferencia online, Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, observó que una escalada en las políticas arancelarias podría representar una caída de entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales en el crecimiento global. Esta previsión se basa en simulaciones previas de la institución, que calculan un efecto considerable en la actividad económica y el debilitamiento de la confianza entre los mercados.
Gourinchas destacó que, si las tensiones comerciales se intensifican, esto no solo afectará a los canales directos de comercio, sino que también generará incertidumbre, lo que podría frenar la inversión y generalizar una revisión de precios a la baja en distintos mercados.
En el contexto del Foro Económico Mundial que se lleva a cabo en Davos, ambos funcionarios del FMI han hecho un llamado claro a la cooperación y a la resolución pacífica de los conflictos, subrayando que encontrar soluciones amistosas será beneficioso para todos los actores implicados.
Conclusión
El FMI ha dejado claro que las guerras comerciales no aportan beneficios a ningún país, y es fundamental que las partes busquen un entendimiento para evitar un daño evidente en la economía global. La solución amistosa no solo contribuirá a la estabilidad de los mercados, sino que también permitirá que las naciones se centren en el crecimiento y la recuperación económica en tiempos de incertidumbre.
