
MADRID, 10 Mar. –
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) llevará a cabo este martes una reunión extraordinaria de sus miembros para evaluar la seguridad del suministro y las condiciones del mercado, tomando en consideración la posible liberación de las reservas de petróleo de emergencia de los países que forman parte de esta entidad.
Tras participar en la reunión de este martes con los ministros de Energía del G7, el director de la AIE, Fatih Birol, ha convocado este encuentro adicional con las naciones miembros «para evaluar la seguridad actual del suministro y las condiciones del mercado, con el objetivo de fundamentar una decisión posterior sobre la disponibilidad de las reservas de emergencia en el mercado».
Al igual que en la reunión del lunes con los ministros de Finanzas del G7, el ejecutivo turco ha proporcionado información a los ministros de Energía de las principales economías avanzadas acerca de la perspectiva de la AIE sobre la situación de los mercados globales de petróleo y gas, que se han visto significativamente afectados por el conflicto en Oriente Próximo.
Birol ha señalado que, en los últimos días, la situación en los mercados petroleros se ha deteriorado. Además de las dificultades para el tránsito por el estrecho de Ormuz, se ha reducido considerablemente la producción de petróleo, generando riesgos significativos y crecientes para el mercado.
«Estamos analizando todas las opciones disponibles, incluyendo la posibilidad de liberar las reservas de petróleo de emergencia de la AIE», ha destacado Birol, subrayando que los países miembros cuentan actualmente con más de 1.200 millones de barriles de reservas públicas de petróleo de emergencia, además de otros 600 millones de barriles de reservas industriales bajo obligaciones gubernamentales.
Por su parte, el ministro francés de Economía, Roland Lescure, quien presidió la reunión de ministros de Energía del G7, mencionó que los representantes de las principales economías han solicitado a la AIE una actualización de los datos sobre reservas, y que estos sean compartidos con los países miembros más allá del G7 «para que podamos elaborar y analizar los detalles que tenemos a mano cuando decidamos utilizar las reservas».
Lescure aseguró que todos los países están al tanto de la situación y dispuestos a estabilizar el mercado, explorando cualquier forma de hacerlo, «incluido Estados Unidos», que previamente había mostrado reticencias a liberar las reservas estratégicas de petróleo.
Finalmente, el ministro francés recalcó que, más allá de la posible liberación de inventarios, «el problema radica en reabrir el estrecho de Ormuz», un asunto en el que Francia continuará colaborando con sus socios.
