El Ministerio de Comercio de China ha decidido imponer, a partir de mañana, aranceles de entre el 4,9% y el 19,8% al cierre de la investigación por competencia desleal sobre las importaciones de carne de cerdo y otros productos porcinos provenientes de la Unión Europea. Este cambio se produce después de que el gobierno chino llevara a cabo una investigación que comenzó hace un año.
El nuevo rango de aranceles establece tarifas por debajo del 62,4% que Pekín aplicaba de forma provisional desde septiembre a las importaciones de diversos productos de cerdo. En el cierre de la investigación, abierta en junio de 2024 tras la solicitud de la Asociación de Ganadería de China, se concluyó que la carne de cerdo y sus subproductos importados estaban siendo objeto de ‘dumping’, causando un daño significativo a la industria nacional.
Desde el 17 de diciembre de 2025, se impondrán «derechos antidumping» a las importaciones de carne de cerdo y sus subproductos que provengan de la Union Europea. Estos gravámenes tendrán una duración de cinco años.
Detalles de la investigación
La investigación del Ministerio de Comercio de China se centró en productos derivados de cerdos sacrificados. Esto incluye carne de cerdo fresca, refrigerada y congelada; despojos de cerdo en las mismas condiciones; y grasa y manteca de cerdo que no fueron refinadas ni extraídas por otros métodos. Asimismo, se contempla la casquería bajo las mismas especificaciones.
Impacto sobre las exportaciones
Según información del Ministerio, el impacto en las empresas españolas que exportan carne de cerdo a China variará. Por ejemplo, Litera Meat enfrentará un arancel del 4,9%, que es el más bajo, mientras que la mayoría de las otras empresas del sector, incluyendo a Argal Alimentación, Sánchez Romero Carvajal Jabugo, ElPozo Alimentación, y más, tendrán que lidiar con un gravamen del 9,8%. Por otro lado, las empresas neerlandesas VION Boxtel, VION Groenlo, VION Apeldoorn y VION Scherpenzeel estarán sometidas a un arancel máximo del 19,8%, el más alto previsto en este contexto.
Este desarrollo en el comercio internacional refleja las tensiones que existen en las políticas agrícolas y la industria cárnica, y cómo están moldeando las relaciones comerciales entre la UE y China en el campo de la alimentación.
