MADRID 31 Dic. – El Ibex 35 ha cerrado 2025 como su mejor año desde 1993 tras obtener una revalorización acumulada del 49,27% y mantenerse por encima de los 17.000 enteros, cota histórica jamás alcanzada antes por el selectivo madrileño.
En la sesión de este miércoles, la última del año, el selectivo ha cerrado en los 17.307,8 puntos, con una ligera corrección del 0,27%. Pese a este último cierre en negativo, ha consolidado sus máximos históricos y ha cerrado como el índice «más rentable» de 2025 en Europa, según los analistas de XTB.
Este hito histórico se ha logrado a pesar de que el contexto económico e internacional ha estado marcado por la volatilidad generada por los conflictos armados en Ucrania y Oriente Próximo, las tensiones comerciales y las dudas sobre la Inteligencia Artificial (IA).
Recrudecimiento de la guerra comercial
En concreto, el recrudecimiento de la guerra comercial del presidente de EEUU, Donald Trump, mantuvo a los mercados en vilo durante la primera parte de 2025, hasta que no se fueron logrando los primeros acuerdos comerciales con sus principales socios económicos, incluyendo la Unión Europea.
En el segundo semestre, el foco estuvo en la IA y las dudas sobre una posible burbuja y la rentabilidad que se pueden tener en las inversiones relacionadas con esta tecnología. A pesar de la incertidumbre, Wall Street también logró alcanzar máximos históricos con valores clave disparados como Nvidia o Alphabet. Además, los metales preciosos como el oro, la plata o el platino, considerados activos refugio, lograron batir sus máximos históricos.
Sin embargo, esto no ha impedido que el Ibex 35 registre uno de los mejores años de su historia, gracias en gran parte a la banca española, uno de los sectores con mayor peso dentro del selectivo madrileño. Desde XTB destacan los beneficios récord del sector gracias a los tipos de interés elevados, la fortaleza de las entidades y el crecimiento económico.
Rentabilidad cercana al 100% de la banca española
Se calcula que, de media, la banca española logró una rentabilidad cercana al 100%, motivada por la ralentización de las bajadas de tipos, atractivos dividendos, programas de recompras de acciones y la entrada de capital extranjero. En este contexto, el Banco Santander, con una rentabilidad del 125%, se posiciona como la estrella del sector.
XTB también destaca a Indra, que ha firmado un año espectacular dentro del Ibex 35. La compañía que dirige Ángel Escribano pasó de cotizar a cierre de 2024 en 17 euros por título a registrar un máximo histórico de 48,5 euros por acción, un 184% más, gracias al aumento del gasto en defensa de la OTAN y la expectativa de nuevos contratos a largo plazo.
Asimismo, los analistas mencionan la evolución favorable del sector de las ‘utilities’, del acero, especialmente Acerinox, y las empresas turísticas, como resultado del récord de turistas y la caída en el precio del petróleo, así como las constructoras, donde destaca ACS, que ha mantenido al alza su cartera de pedidos. Este sector cerró el año con avances bursátiles de más del 70%.
Iberdrola culmina 2025 en la cota más alta de su historia
Mención especial merece Iberdrola que, con un incremento en 2025 del 38,8%, culminó el ejercicio bursátil en la cota más alta de su historia. En concreto, su acción cerró por encima de 18 euros y, con una capitalización superior a 120.000 millones de euros, se posicionó como la primera ‘utility’ europea y entre las dos más grandes del mundo.
Sin embargo, entre los rezagados, los expertos apuntan a Inditex, perjudicada por la caída de la demanda, el efecto de tipo de cambio y el aumento de costes operativos, a pesar de la disminución en precios de materias primas y transporte. Aunque el gigante textil ha logrado recuperarse en las últimas semanas, se quedó rezagado del comportamiento del selectivo y cerró el ejercicio con un incremento del 13,5%.
Por su parte, Telefónica vivió un año de cambios de liderazgo y redefinición estratégica, lo que le ha llevado a perder un 11% en Bolsa.
Puig cierra con un descenso del 16%
Tampoco ha conseguido convencer Puig, que cerró 2025 con un descenso del 16%, mientras que Redeia, afectada por el apagón general del 28 de abril, retrocedió un 8% en Bolsa.
Con todo, el cuadro general de la Bolsa española es incuestionablemente positivo, ya que solo media docena de valores del Ibex 35 cerró el año con pérdidas: Fluidra (-1,53%), Amadeus (-7,86%), Redeia (-8,06%), Cellnex (-10,1%), Telefónica (-11,28%) y Puig (-16,62%).
Las plazas europeas de referencia también cerraron con notables avances, aunque a gran distancia del selectivo español: París suma un 10,42%; Londres un 15,14%; Fráncfort un 23% y Milán un 31,47%. Por su parte, los índices de Wall Street reportan ganancias anuales del 13,7% para el Dow Jones; del 17,25% para el S&P 500 y del 21,27% para el tecnológico Nasdaq.
El Brent termina con una caída del 17%
En el mercado de materias primas, el crudo Brent, de referencia en Europa, cierra el año con un descenso del 17%, hasta los 61,9 dólares el barril, mientras que su homólogo de Estados Unidos, el WTI de Texas, se abarata un 18,4%, hasta los 58,5 dólares.
Respecto a las divisas, el euro se ha apreciado un notable 13,4% frente al dólar, hasta intercambiarse por 1,1743 ‘billetes verdes’. Esto ocurrió en un contexto marcado por las presiones de la Administración Trump sobre la Reserva Federal (Fed) para bajar los tipos de interés, que cerraron el año con el ‘precio del dinero’ en el 3,5-3,75%.
En cuanto al Banco Central Europeo (BCE), con una inflación controlada en el 2% frente a la persistente de Estados Unidos en el 3%, ha ido bajando los tipos de forma progresiva en el año, hasta consolidarlos en el 2%.
En el mercado de bonos, el interés de la deuda española a diez años cerró en el 3,285%, con la prima de riesgo respecto al bono alemán en 43,2 puntos, cotas inéditas desde 2009. La deuda española se benefició del crecimiento económico del país y de las mejoras de calificación por parte de las principales agencias de ‘rating’.
Respecto a otros activos, el oro se prepara para cerrar un ejercicio histórico con un alza del 65%, hasta los 4.350 dólares la onza, mientras que el bitcoin registra un descenso del 5% y cotiza en 88.000 dólares, si bien alcanzó máximos en octubre con 126.000 dólares.
