La Cámara Baja del Parlamento alemán, el Bundestag, ha aprobado este viernes, 5 de diciembre de 2025, tras una ajustada votación, el proyecto de ley que suspende hasta 2031 la introducción de un factor de sostenibilidad para el cálculo de las pensiones. Este factor permitiría que las pensiones se mantengan en un nivel mínimo, conocido como la «red de seguridad», equivalente al 48 % de los ingresos anteriores a la jubilación.
El denominado proyecto de ley del Gobierno Federal para estabilizar el nivel de las pensiones recibió el apoyo de 318 parlamentarios. Por otro lado, 224 votaron en contra y 53 se abstuvieron, superando de este modo por apenas dos votos el límite de la mayoría absoluta.
El texto aprobado tras una hora de debate mantiene el nivel de las pensiones en el 48 % más allá de 2025. El «factor de sostenibilidad», cuyo objetivo es garantizar que las pensiones aumenten más lentamente debido a una reducción en el número de contribuyentes que financian a más pensionistas, permanecerá suspendido hasta 2031, cuando podrá restablecerse de acuerdo con la legislación vigente.
Se estima que, sin estos cambios, el valor de la pensión media en Alemania disminuiría antes y más rápidamente, alcanzando el 44,9 % del salario medio en 2040. La reforma se calcula que generará un coste para las arcas públicas de más de 120.000 millones de euros en los próximos 15 años.
Dagmar Schmidt, en nombre del grupo parlamentario del SPD, socio de coalición de la CDU/CSU del canciller Friedrich Merz, subrayó la importancia de que «decidimos estabilizar el nivel de las pensiones», destacando que «las personas puedan mantener su nivel de vida en la vejez».
Además de este cambio, el paquete estabilizador de las pensiones en Alemania incluye también una extensión de seis meses adicionales, hasta un total de tres años, para los hijos nacidos antes de 1992, como parte del sistema de créditos para la jubilación que busca compensar el tiempo dedicado a la crianza por parte de las madres o padres.
Asimismo, para incentivar el retraso de la jubilación, el plan contempla que aquellos que sigan trabajando más allá de los 67 años de edad puedan ganar hasta 2.000 euros libres de impuestos, en lo que se denomina «pensión activa».
Carsten Linnemann, del grupo CDU/CSU, destacó que «la pensión activa es el elemento más innovador de este paquete de pensiones», argumentando que permitirá a las empresas atraer a trabajadores cualificados y a los empleados obtener ingresos adicionales, lo que representa un «cambio de paradigma». Aunque admitió que el paquete no sería suficiente para asegurar el futuro de la seguridad social en su conjunto.
En relación a este asunto, Linnemann apuntó a la necesidad de avanzar más, refiriéndose a la comisión de pensiones acordada en el Gobierno federal, que elaborará propuestas de reforma del sistema. «Esto requiere valentía. Tendremos que demostrarla», concluyó.
