El Ministerio de Comercio de China ha anunciado la apertura de una investigación por competencia desleal sobre las importaciones procedentes de Japón de diclorosilano (DCS), un gas utilizado como precursor en la fabricación de materiales avanzados para la electrónica y energía solar. Esta decisión se produce en medio de crecientes tensiones comerciales entre las dos naciones más grandes de Asia.
Archivo – La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, y el presidente de China, Xi Jinping, en la cumbre de la APEC 2025 en Gyeongju (Corea del Sur), a 31 de octubre de 2025.
Detalles de la investigación
Según información del Ministerio de Comercio, la apertura de esta investigación antidumping responde al requerimiento presentado en diciembre de la empresa china Tangshan Sanfu Electronic Materials. El periodo de investigación abarca del 1 de julio de 2024 al 30 de junio de 2025, y se espera que el procedimiento concluya el 7 de enero de 2027, aunque podría extenderse por seis meses en circunstancias especiales.
Un portavoz del ministerio ha señalado que, de acuerdo con las pruebas presentadas, entre 2022 y 2024, la cantidad de diclorosilano importada de Japón aumentó, mientras que el precio disminuyó un 31%. Este ‘dumping’ ha perjudicado a la producción nacional y al funcionamiento de la industria local.
El portavoz agregó: «La autoridad investigadora llevará a cabo la investigación conforme a la ley, protegerá plenamente los derechos de todas las partes interesadas y emitirá una resolución objetiva e imparcial basada en los resultados de la investigación».
Tensiones crecientes
Esta investigación representa un nuevo capítulo en las tensiones comerciales entre China y Japón, especialmente después de que Pekín anunciara recientemente el refuerzo de los controles de exportación de productos de doble uso hacia Japón. Estas medidas se justifican por «declaraciones erróneas» de líderes japoneses, en particular, comentarios de la primera ministra Takaichi sobre Taiwán, que Pekín considera una intromisión en sus asuntos internos.
Como resultado, China ha decidido prohibir la exportación de todos los artículos de doble uso a usuarios militares japoneses, tanto para fines militares como para cualquier otro objetivo que contribuya al fortalecimiento militar de Japón. Ambas naciones han estado enfrentando un periodo de tensiones crecientes, donde las preocupaciones sobre la seguridad regional están a la orden del día.
En respuesta, Minoru Kihara, secretario jefe del Gabinete de Gobierno japonés, ha destacado que las medidas de China son «en gran medida inciertas» y que Tokio evaluará si afectan a las tierras raras. Además, Kihara ha advertido que estos controles de exportación solo afectan a Japón y se desvían «significativamente de la práctica internacional».
Las relaciones entre Japón y China se han deteriorado desde que Takaichi sugirió en una sesión parlamentaria que un ataque de China a Taiwán podría representar «una situación que ponga en peligro la supervivencia» de Japón, lo que podría involucrar a las Fuerzas de Autodefensa del país nipón.
