El 6 de octubre de 2025, la ‘startup’ española Clevergy, que se especializa en la gestión energética para los hogares a través de comercializadoras, anunció el cierre de una ronda de inversión de 3,2 millones de euros. Esta inyección de capital tiene como objetivo acelerar su expansión internacional tras haber triplicado su crecimiento en el último año.
La empresa explicó en un comunicado que esta ronda fue liderada por Racine (gestionada por Serena y Makesense) y Axon Partners. Además, contó con la participación de Satgana, Wayra —el vehículo inversor de Telefónica— y Angels, la sociedad de inversión de Juan Roig.
Clevergy ha destacado que, en solo tres años desde su fundación, ha implementado su plataforma en «cientos de miles de hogares». Esto permite a los usuarios monitorear en tiempo real su consumo, optimizar su generación solar y controlar dispositivos inteligentes como cargadores de vehículos eléctricos, baterías y bombas de calor. Con esta ronda, la compañía eleva el monto total de capital recaudado a 4,7 millones de euros.
Beltrán Aznar, consejero delegado y cofundador de Clevergy, indicó que están trabajando con las principales comercializadoras de España, ayudándoles a optimizar la energía en miles de hogares. «Con esta nueva financiación, podremos seguir mejorando el producto y llevarlo al resto de Europa», comentó en referencia al capital levantado.
Por su parte, Margaux Bussière, principal de Racine, destacó que Clevergy está abordando los retos fundamentales que enfrentan las comercializadoras de energía hoy en día: «Mejorar la relación con sus clientes e integrarse en el ecosistema tecnológico que será indispensable para competir en los mercados de energía del futuro», enumeró. Bussière concluyó afirmando que el historial de crecimiento y ejecución pragmática de Clevergy les lleva a confiar en su potencial de liderazgo en Europa.
Esta ronda de financiación es un claro indicador del creciente interés y la confianza en las soluciones de gestión energética personalizadas, que permiten a los usuarios un mayor control sobre su consumo y contribuyen a una transición energética más sostenible.
