El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles importantes medidas urgentes en el ámbito laboral, entre las que destaca la prórroga del salario mínimo interprofesional (SMI) establecido en 1.184 euros mensuales brutos en catorce pagas. Esta prórroga se mantendrá «hasta tanto se apruebe el real decreto que fije el salario mínimo interprofesional para el año 2026».
Según la Dirección General de Trabajo, el Gobierno ha señalado que la vigencia del SMI no se extingue simplemente por el transcurso del plazo estipulado en el real decreto anual. Esto es importante para despejar cualquier posible interpretación errónea que pueda surgir. En este sentido, se ha considerado necesario mantener la vigencia del SMI desde el 1 de enero de 2026 hasta la aprobación del nuevo real decreto.
Hasta que se valide el nuevo decreto, se prorrogará la vigencia del Real Decreto 87/2025, promulgado el 11 de febrero de este año. Esta acción es un intento de asegurar tanto la continuidad del SMI como la seguridad jurídica que conlleva.
El Ministerio de Trabajo planea volver a reunir a los agentes sociales tras las vacaciones de Navidad para seguir negociando el incremento del SMI para 2026, el cual se aplicará de manera retroactiva desde el 1 de enero. Así, el salario mínimo comenzará 2026 con una base de 1.184 euros al mes, el mismo cantidad vigente en 2025, y luego se ajustará al alza conforme se alcance un acuerdo.
En reuniones recientes, se presentó un informe del Comité de Expertos sobre el SMI, que planteó dos propuestas de aumento: un 3,1% en caso de que no tribute y un 4,7% si lo hace. Esto podría resultar en un incremento del SMI, llegando hasta los 1.221 euros mensuales si se mantiene la exención de tributación. Por otro lado, si se elige la tributación en el IRPF, el SMI podría aumentar hasta los 1.240 euros al mes.
La posición del Ministerio de Hacienda es que es esencial aumentar el SMI para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos. Este grupo se ve afectado, de manera desproporcional, por la inflación, y se considera crítico que el salario mínimo no sea inferior al 60% del salario medio nacional neto, cumpliendo así con los estándares de la Carta Social Europea.
Finalmente, los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) han propuesto un incremento del 7,5% en el SMI, lo que lo elevaría hasta los 1.273 euros brutos al mes con tributación obligatoria en el IRPF. Por su parte, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha sugerido un aumento del 1,5% condicionado a no modificar las reglas de absorción y compensación. Esto contrasta con las posiciones de los sindicatos y el Ministerio de Trabajo.
