MADRID, 28 de enero de 2023 – Agricultores y ganaderos españoles tomarán mañana las calles y carreteras de
toda España con sus tractores en el denominado ‘súper jueves del campo español’, en señal de protesta por
los recortes de la futura Política Agrícola Común (PAC) y del acuerdo comercial UE-Mercosur. Esto ocurre a
pesar de la reciente paralización de este pacto por parte del Parlamento Europeo, que considera que ambos
factores podrían agravar la situación crítica que atraviesa el campo en España.
Las concentraciones están promovidas en unidad de acción por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores
(Asaja), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Unión de Pequeños
Agricultores y Ganaderos (UPA), que llevan a cabo estas tractoradas en todo el territorio nacional.
A lo largo de esta semana, las organizaciones agrarias han realizado diversas concentraciones y
manifestaciones en el país, pero el ‘súper jueves del campo’ será el día de mayor relevancia a nivel
nacional, donde esperan que se convierta en una jornada histórica de reivindicación del medio rural.
Se han convocado tractoradas y concentraciones de norte a sur, incluyendo lugares como Valencia, Cádiz,
Málaga, Zamora, Valladolid, Bilbao, Vitoria, Logroño, Murcia, Toledo, Santa Cruz de Tenerife, Pamplona,
La Rioja, Las Palmas de Gran Canaria y Mallorca. En Madrid, donde estaban previstas movilizaciones y un
‘cocido reivindicativo’ en plena Puerta del Sol, se ha tenido que aplazar ante la amenaza de lluvia.
«Queremos concentrar el mayor número de las movilizaciones el 29 de enero como respuesta a las cuestiones
que nos preocupan, como la reducción del presupuesto de la próxima PAC, los acuerdos comerciales con
otros países y el exceso de burocracia en el campo», afirmó recientemente el secretario general de la UPA,
Cristóbal Cano, durante una rueda de prensa conjunta con los representantes de Asaja y COAG.
Esta «semana caliente» en todo el territorio es consecuencia de las manifestaciones llevadas a cabo por
agricultores y ganaderos, quienes buscan que las administraciones escuchen los problemas reales del sector
agrario y adopten decisiones «valientes y acertadas» que garanticen la viabilidad económica y social.
Durante estas jornadas de protesta, los agricultores y ganaderos han expresado su descontento por la
situación crítica que vive el mundo rural, utilizando lemas como ‘Por la unidad del campo’, ‘Paremos el
acuerdo de Mercosur. Nuestro futuro está en juego’ o ‘El campo lucha, el Gobierno abandona’.
En Castilla y León, las organizaciones profesionales agrarias han planeado diversas formas de movilización
para este ‘súper jueves’, que incluyen grandes tractoradas en Burgos, León, Valladolid, Salamanca y
Zamora, así como una tractorada infantil con vehículos de juguete en Palencia, encabezada por los hijos
de los agricultores y ganaderos locales, que concluirá con un reparto de patatas y azúcar. En Salamanca,
se prevé un reparto de carne, y en Burgos también habrá una distribución de productos.
Las organizaciones convocantes destacan que estas movilizaciones responden, entre otros factores, al
recorte del 23% del presupuesto previsto en la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC), una
reducción que consideran «inasumible» para miles de explotaciones familiares.
Además, se suma el rechazo a los acuerdos comerciales con terceros países, como Mercosur, Camboya o
Myanmar, que permiten la entrada de productos agrarios sin exigir las mismas condiciones productivas,
sanitarias y medioambientales que tienen que cumplir los agricultores y ganaderos europeos.
Las organizaciones agrarias demandan un cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria, que prohíbe
la venta a pérdidas y la publicación oficial de los costes medios de producción. También piden la aprobación
de una Ley de Emergencia por daños de fauna salvaje y la adaptación de la Reforma Laboral a las
necesidades de las campañas agrarias.
Finalmente, los organizadores hacen un llamado a que se unan a estas protestas todos los sectores, desde
cooperativas, azucareras, empresas de semillas, fitosanitarios, distribuidores, estudiantes, empresas de
maquinaria y tractores, hasta el sector de la alimentación y la hostelería, ya que consideran que «Mercosur
es un tratado que nos afecta a todos y que impacta en el futuro y la salud del campo y de los consumidores».
