MADRID 15 Ene. – El Índice de Precios de Consumo (IPC) recortó su tasa interanual en diciembre una décima, hasta el 2,9%, gracias a la bajada de los precios de los carburantes y el comportamiento de los paquetes turísticos, cuyos precios subieron menos que en diciembre de 2024. Esta información fue confirmada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), alineándose con los datos adelantados a finales del mes anterior.
Con este descenso, el IPC interanual acumula dos meses consecutivos de bajadas, habiendo alcanzado su nivel más alto en 16 meses en octubre, con un 3,1%.
Estadística ha detallado que esta evolución es principalmente el resultado de la reducción en los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, en comparación con el incremento registrado en diciembre de 2024. Además, los precios de los paquetes turísticos y de los servicios recreativos y deportivos también se han visto alterados, aunque en menor medida, encareciéndose menos que en el mismo mes del año anterior.
En cuanto a los grupos de precios, se observó que el sector del transporte recortó un punto su tasa interanual, fijándose en el 1,8%, mientras que ocio y cultura presentaron una tasa anual del 0,5%, siete décimas por debajo en comparación con noviembre. Sin embargo, los alimentos y bebidas no alcohólicas incrementaron su presión sobre los precios, con una tasa anual que aumentó dos décimas, alcanzando el 3%, la más elevada desde julio de 2024. Este aumento se debe principalmente al incremento en los precios de legumbres, hortalizas, aceites y grasas, tras haber disminuido en diciembre del año anterior.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha subrayado que el repunte de los precios de los alimentos en diciembre se atribuye sobre todo al «efecto base en aceites y grasas». En promedio, a lo largo de 2025, la inflación general cerró el año en el 2,7%, lo que supone una décima menos que en 2024. «La inflación continúa moderándose respecto al promedio de 2024 y sigue siendo inferior a las subidas salariales, lo que permite ganancias de poder adquisitivo», destacó el departamento liderado por Carlos Cuerpo.
Los alimentos más afectados
Durante 2025, de las 199 subclases de productos incluidas en el IPC, 151 vieron un incremento en sus precios, 42 registraron bajadas y seis se mantuvieron sin cambios. En particular, los productos que más se encarecieron respecto a 2024, comparando diciembre sobre diciembre, fueron la joyería y bisutería (+31,6%), los huevos (+31,3%) y la recogida de basuras (+30,3%). Esta lista se completa con el transporte combinado de pasajeros (+26,7%), carne de vacuno (+17,2%) y café (+16,3%).
Por otro lado, el precio de los alimentos que más se abarató fue el aceite de oliva (-31,6%), seguido por el butano y propano (-6,9%), equipos audiovisuales (-6%), juegos y aficiones (-5,7%), azúcar (-5,5%) y equipos de telefonía móvil (-5,3%). En lo que respecta específicamente a los huevos, su precio se incrementó un 1,1% en términos mensuales (diciembre sobre noviembre), mientras que el aceite de oliva atravesó su tercera subida mensual consecutiva, encareciéndose un 1%. Desde enero de 2021, el ‘oro líquido’ ha visto aumentar su precio en un 59,2%.
Inflación subyacente y cambios en el IPC
El INE también ha confirmado que la inflación subyacente (que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos) se mantuvo en diciembre en un 2,6%, el nivel más alto desde diciembre de 2024. A lo largo de 2025, la inflación subyacente media se situó en un 2,3%, frente al 2,9% de 2024, alineándose con los objetivos del Banco Central Europeo (BCE).
Además, el IPC experimentó un aumento del 0,3% en diciembre, comparado con noviembre, superando en una décima el aumento del mes anterior. Este incremento se debe, en gran medida, al aumento de los precios en ocio y cultura, por la subida de los paquetes turísticos (+19,4% internacionales y +11,4% nacionales), así como al coste de la electricidad con una subida del 0,6% en el sector de la vivienda.
A nivel nacional, todas las comunidades autónomas presentaron tasas positivas de IPC al cierre de 2025, todas por encima del 2% fijado por el BCE. Las regiones con las tasas más elevadas de inflación fueron Madrid (3,7%) y Comunidad Valenciana (3,2%), seguidas de Aragón, Baleares, Cantabria, Extremadura y País Vasco, que tuvieron un IPC del 2,9%, coincidiendo con la media nacional. En el extremo opuesto, se registraron tasas más moderadas en Murcia (2,4%), Cataluña (2,5%), y La Rioja, Navarra y Galicia, todas con un IPC del 2,6%.
Finalmente, diciembre de 2025 marca la última medición del IPC en base 2021, ya que a partir de enero de 2026 el INE implementará una nueva base 2025, adelantando un año el cambio habitual, que se realiza cada cinco años, con el fin de adoptar una nueva clasificación internacional de consumo.
