El 26 de enero de 2026, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible cesó al director operativo de Rodalies, Josep Enric García, y al director general de explotación y mantenimiento de Adif, Raúl Míguez, tras las recientes interrupciones del servicio de trenes en Cataluña. Este anuncio fue realizado por el secretario de Estado, José Antonio Santano, quien también solicitó que los presidentes de Renfe y Adif asumieran las responsabilidades correspondientes, bajo el conocimiento del ministro Óscar Puente.
Responsabilidad ante la crisis del servicio
Santano subrayó la importancia de reconocer el malestar de la ciudadanía catalana y el Govern, puntualizando que tanto Renfe como Adif tienen una responsabilidad que deben asumir. El secretario de Estado indicó que este cese de altos cargos representa un «punto de inflexión» en la operativa de Rodalies y en la percepción pública del servicio.
Demandas de la Generalitat
El anuncio de los ceses coincidió con una rueda de prensa de la consellera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, quien exigió cambios inmediatos y mayores inversiones a Renfe y Adif, reflejando una situación que ella mismo calificó de «inconcebible e intolerable». Paneque destacó dos ámbitos críticos que han empeorado la crisis del servicio de Rodalies: el incumplimiento de las instrucciones emitidas por la Generalitat y la falta de mantenimiento preventivo en la red.
Interrupciones del servicio y su contexto
La crisis se intensificó tras un accidente ocurrido en Gelida (Barcelona) el martes anterior, cuando un tren de Rodalies chocó contra un muro que se desplomó, resultando en la muerte de un maquinista en prácticas. Este incidente llevó a la paralización total del servicio el miércoles para permitir que Adif revisara la infraestructura. A pesar de que se emitió un informe favorable para reanudar el servicio el jueves, los maquinistas de Renfe se negaron a operar hasta que se realizara una revisión exhaustiva.
Durante la misma semana, se cerró el tráfico en la AP-7 en dirección sur en Gelida por alertas de inestabilidad en el muro colapsado. El viernes, el servicio de Rodalies se restableció, pero ya la línea R1 sufrió nuevas interrupciones a causa de un desprendimiento de tierra entre Blanes y Maçanet-Massanes (Girona).
Una semana difícil para la movilidad en Cataluña
Durante el fin de semana, la situación se complicó aún más. El Govern comunicó que, tras prolongadas reuniones, Adif y Renfe declared su «incapacidad para operar el servicio ordinario de Rodalies y mercancías en toda la red», lo que resultó en la suspensión del servicio de Rodalies. Sin embargo, se establecieron servicios mínimos para garantizar cierta movilidad, aunque con alteraciones. Finalmente, se solicitó la suspensión total del servicio en toda Cataluña debido a la falta de garantías para la operatividad de las vías.
Este lunes, el servicio logró reanudarse, aunque se interrumpió en dos ocasiones debido a incidencias en el centro de control de Adif en la Estación de Francia (Barcelona).
