Fuentes del Ministerio aseguran que el encuentro ha discurrido en tono positivo y con la voluntad de mantener el diálogo en los próximos días para poder llegar a un acuerdo que atienda las reivindicaciones del colectivo. En cuanto a estas demandas, que se centran principalmente en el aumento de la seguridad en las operaciones ferroviarias, sobre todo tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), el Ministerio dice que las «suscribe al completo».
No obstante, fuentes sindicales han señalado que las posiciones todavía son distantes y que «todavía queda mucho» para alcanzar un acuerdo. Desde el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) han destacado que ha sido una reunión preliminar, en la que se ha abordado de manera general la problemática relativa a la seguridad y calidad del sistema ferroviario, así como las reivindicaciones del colectivo de maquinistas sobre la necesidad de un «cambio estructural».
El sindicato de maquinistas también ha trasladado su intención de acudir a todas las reuniones a las que sean citados «con la mejor voluntad, pero con las mayores exigencias». Desde CCOO explican que las principales reivindicaciones trasladadas al Ministerio pasan por acometer un «cambio de paradigma en el mantenimiento ferroviario», incrementar la plantilla en Adif para internalizar actividades y solucionar las deficiencias de seguridad encontradas en la infraestructura.
CON LA PRESENCIA DE RENFE Y ADIF
A la reunión, que comenzó a las 12:25 horas en la sede del Ministerio en Madrid, acudió Óscar Puente, acompañado del secretario de Estado, José Antonio Santano, de forma telemática (ya que está en Cataluña atendiendo la crisis en Rodalies); el presidente de Adif, Pedro Marco; el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia; el director de Recursos Humanos de Renfe, Lucas Calzado; y la secretaria general de Transporte Terrestre.
Por parte de los sindicatos, se presentó una representación de CCOO, UGT y Semaf (la organización sindical mayoritaria entre los maquinistas). La huelga está convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero, y afectará a las circulaciones de las tres empresas de pasajeros (Renfe, Iryo y Ouigo) y a las cinco principales compañías de mercancías (Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail), que son empresas privadas.
Los paros serán a jornada completa y persiguen reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), revertir la externalización de servicios a terceras empresas y aumentar las plantillas.
