MADRID, 4 de febrero de 2026 – La tasa de inflación interanual de la eurozona se habría moderado al 1,7% en enero de 2026, lo que representa una disminución de tres décimas respecto al 2% registrado en diciembre de 2025. Este dato, según la lectura preliminar de Eurostat, marca la menor subida del coste de la vida en la región desde septiembre de 2024 y se sitúa por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de estabilidad de precios a medio plazo, fijado en el 2%.
Factores que Afectan la Inflación
Según la oficina estadística europea, el debilitamiento de la inflación en la eurozona a inicios de 2026 se atribuye a una caída del 4,1% en el coste de la energía, en comparación con un retroceso del 1,9% en diciembre. Por otro lado, los precios de los alimentos frescos se incrementaron un 4,4% en comparación con el 3,5% interanual registrado en el mes anterior.
Asimismo, el coste de los bienes industriales no energéticos aumentó un 0,4% interanual, mientras que los servicios se encarecieron un 3,2% interanual, ligeramente por debajo del 3,4% registrado en diciembre.
Inflación en España
En España, la tasa de inflación armonizada en enero se moderó al 2,5% interanual, descendiendo del 3% registrado en diciembre de 2025, lo que ha reducido el diferencial de precios desfavorable respecto a la eurozona a ocho décimas.
Entre los países de la zona euro, las mayores subidas interanuales de inflación en enero correspondieron a Eslovaquia (4,2%), Croacia (3,6%), y Grecia y Lituania (ambos con un 2,8%). En contraste, los menores incrementos de precios se observaron en Francia (0,4%), Finlandia e Italia (ambos con un 1%) y Bélgica (1,4%).
Análisis de Expertos
Para Bert Colijn, economista de ING, el debilitamiento de la tasa de inflación de la eurozona por debajo del umbral de estabilidad del BCE, justo antes de la decisión sobre los tipos de interés del Consejo de Gobierno del BCE, «suena más emocionante de lo que es», señalando que los efectos de base en la energía han sido responsables de gran parte del impacto.
No obstante, Colijn destaca que la disminución de la inflación en servicios, del 3,4% en enero al 3,2%, sugiere que persiste una debilidad generalizada en el entorno inflacionario, resaltando que la tasa de inflación subyacente se sitúa ahora en el 2,2%, su nivel más bajo desde octubre de 2021.
«Este entorno inflacionario más moderado coincide con nuestras expectativas de que la inflación se sitúe en un promedio inferior al 2% para 2026», apunta Colijn, quien agrega que la especulación sobre un posible recorte de tipos por parte del BCE se ha intensificado en las últimas semanas, impulsada por la desaceleración de la inflación importada, debido en parte a la depreciación del dólar estadounidense.
Sin embargo, aunque la inflación ha caído por debajo del 2%, «las expectativas de inflación a medio plazo no parecen estar suavizándose por ahora».
Rory Fennessy, economista de Oxford Economics, también atribuye la menor tasa de inflación en enero al efecto base en los precios de la energía, aunque subraya que la evolución del coste de los servicios y de la inflación subyacente sugiere que las presiones inflacionarias están disminuyendo, coincidiendo con un crecimiento salarial más moderado.
«El dato de inflación de enero proporciona más evidencia de un entorno inflacionario mucho más favorable para la eurozona», señala el experto, añadiendo que la reciente apreciación del euro comenzará a tener un efecto moderador sobre la inflación de los bienes importados.
«Si bien prevemos que la inflación se situará por debajo del objetivo del 2% del BCE este año, creemos que es improbable que esto provoque nuevos recortes de tipos por parte del BCE, a menos que los riesgos para el crecimiento y la inflación sorprendan a la baja a finales de año», concluye.
