La prima de riesgo española ha continuado su tendencia a la baja, alcanzando en la tarde del pasado viernes los 53,40 puntos, un nivel que no se registraba desde 2009. Este descenso se produce en un contexto donde el interés del bono español a diez años ha retrocedido hasta el 3,232%, ajustando el diferencial respecto al bono alemán.
Contexto del mercado de bonos
Según los datos de mercado, el 23 de septiembre se alcanzó un récord de 54 enteros, pero dos días después, este valor ya había bajado nuevamente hasta los 53,80 puntos. Este fenómeno de reducción en la prima de riesgo coinciden con la mejora en la calificación del ‘rating’ español por parte de las agencias Moody’s y Fitch, que elevaron su calificación a ‘A3’ y ‘A’ respectivamente. Además, S&P Global Rating también revisó al alza la nota de solvencia de España, llevándola de ‘A’ a ‘A+’.
Expectativas de crecimiento
Estas modificaciones en las calificaciones crediticias están alineadas con las previsiones de crecimiento mejoradas para España, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estima en un aumento del PIB del 2,6% para 2025 y del 2% para 2026. Con estas cifras, España más que duplicará la expansión esperada de la eurozona, que se proyecta en un 1,2% para este año y será exactamente el doble en 2026.
Comparativa con otros países
En el ámbito europeo, España presenta una prima de riesgo notablemente más baja que la de Francia, que se sitúa en 81 puntos, con un interés de su deuda gala cotizando en el 3,508%. Italia, por su parte, tiene un rendimiento en sus bonos a diez años del 3,511%, mientras que Grecia permanece cerca del 3,362%.
Factores influyentes
El contexto actual también se ve influenciado por la evolución de la deuda alemana, cuyo rendimiento está actualmente en el 2,698%, habiendo superado el 2,8% a lo largo del año, impulsado por los planes de gasto del canciller Friedrich Merz en infraestructuras y defensa.
A medida que el panorama económico sigue evolucionando, es crucial el seguimiento de estos indicadores, ya que pueden proporcionar un claro reflejo del estado de la economía española y su posicionamiento en el mercado europeo.
