Los principales banqueros centrales internacionales, encabezados por Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE) y Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), han expresado hoy su apoyo a la Reserva Federal de Estados Unidos y a su presidente, Jerome Powell. Esta declaración surge en medio de la controversia en la que se encuentra Powell, quien enfrenta una investigación por parte del Departamento de Justicia en relación a su testimonio ante el Congreso sobre la renovación de la sede del organismo.
Declaración conjunta sobre la independencia de los bancos centrales
En un comunicado emitido, los banqueros centrales subrayaron que «la independencia de los bancos centrales es fundamental para la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a quienes servimos». Este respaldo es compartido también por figuras de notable relevancia como Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; Erik Thedéen, gobernador del Riksbank de Suecia; y muchos otros gobernadores de bancos centrales de diversos países.
El comunicado añade que es crucial preservar esta independencia con un pleno respeto al Estado de derecho y la rendición de cuentas democrática. Aseguran que el presidente Powell ha desempeñado su cargo «con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público».
Apoyo de ex banqueros centrales de EE.UU.
Esta afirmación de respaldo se suma al apoyo previamente expresado por varias figuras económicas estadounidenses de gran peso, incluyendo a Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, ex presidentes de la Reserva Federal. Para estos exmando, la investigación actual se percibe como un intento sin precedentes de socavar la independencia de la Fed.
Además, el comunicado es respaldado por ex secretarios del Tesoro como Timothy Geithner y Jacob Lew, así como economistas destacados que han trabajado en la Casa Blanca. Ellos resaltan que la independencia de la Reserva Federal y la percepción pública de dicha independencia son cruciales para el desempeño económico, lo que incluye objetivos establecidos por el Congreso como precios estables y máximo empleo.
Investigación a Jerome Powell
La controversia se centra en un testimonio que Powell dio en junio ante el Comité Bancario del Senado, donde abordó temas relacionados con la renovación multimillonaria de la sede de la Reserva Federal. En un video divulgado, Powell expresó su preocupación sobre la investigación, afirmando que es parte de una «presión constante» de la Administración de Donald Trump.
Powell enfatizó que está comprometido con el Estado de derecho y que «nadie, incluyendo al presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley». Sin embargo, considera que la amenaza de cargos penales es un resultado de una gestión que opera de acuerdo a lo que considera en el mejor interés del público, en lugar de seguir las preferencias del mandatario.
Mientras tanto, la Casa Blanca ha desmentido cualquier implicación de Donald Trump en la investigación, aunque se ha indicado que el presidente tiene derecho a criticar la actuación de Powell, insinuando que «Jerome Powell es un mal funcionario».
En este contexto, también se ha discutido quién podría suceder a Powell una vez que termine su mandato en mayo. Trump ha mencionado que ya tiene en mente a un candidato, aunque no ha revelado su identidad.
Este apoyo internacional y nacional a Powell refleja un momento crítico para la Reserva Federal en Estados Unidos, donde la independencia de las instituciones es considerada una piedra angular para el buen funcionamiento de la economía.
