El 23 de noviembre de 2025, Sumar defenderá en el Congreso una proposición no de ley que insta al Gobierno a iniciar un proyecto normativo para evaluar la compatibilidad de la alimentación forzada con la evidencia científica en la producción de foie gras, buscando establecer la prohibición de esta práctica con el objetivo de eliminar el sufrimiento animal.
En la propuesta que se debatirá en la Comisión de Agricultura, Sumar señala que cada año en España aproximadamente un millón de patos y ocas son sometidos a la alimentación forzada, una técnica que consiste en sobrealimentar artificialmente a los animales. Durante dos semanas, los animales son forzados a ingerir hasta dos kilos de pasta de maíz al día, lo que equivale a doce kilos para un ser humano.
Los representantes de Sumar también denuncian que España es uno de los únicos cinco países de Europa, junto con Francia, Hungría, Bulgaria y Bélgica, que participan activamente en esta industria. La producción española de foie gras se concentra principalmente en zonas de Castilla y León, Navarra, País Vasco, Cataluña y Aragón.
ALGUNOS NO ALIMENTAN A LA FUERZA
Sumar aclara que «no todos los productores de foie gras alimentan a sus animales a la fuerza», ya que algunos optan por aprovechar el comportamiento alimentario natural de las aves antes de la temporada migratoria para producir hígados más grandes.
Con esta iniciativa, el grupo plurinacional está instando al Gobierno a iniciar una consulta previa para desarrollar un proyecto normativo que evalúe no solo la compatibilidad de la alimentación forzada con la evidencia científica, sino también el marco legal existente y la sensibilidad ciudadana hacia la protección de los animales criados para la alimentación.
Una vez que se han evaluado los factores de este proyecto, Sumar propone establecer la prohibición de la alimentación forzada en la producción de foie gras y fomentar la transición hacia métodos alternativos y sistemas de alimentación natural. Además, el grupo espera que esta transición cuente con el apoyo del Gobierno para las explotaciones que se dediquen a la producción de este producto.
Finalmente, Sumar sugiere trasladar e impulsar en los órganos pertinentes de la Unión Europea la necesidad de eliminar los pesos mínimos del hígado establecidos en la producción de foie gras, con el fin de garantizar una mayor flexibilidad en las normativas de comercialización que regulan este sector.
