MADRID, 19 Dic. – El Tribunal Judicial de París ha rechazado este viernes la solicitud del Estado francés de suspender durante tres meses la actividad de la plataforma de comercio electrónico de la compañía Shein. Esta decisión llega tras el escándalo suscitado a principios de noviembre por la venta de productos como muñecas sexuales de apariencia infantil, armas y medicamentos prohibidos.
Si bien el tribunal reconoce un grave perjuicio al orden público, considera «desproporcionada» la medida solicitada por el Gobierno, añadiendo que constituiría una violación «injustificada» de la libre empresa. Las ventas que dieron lugar a la controversia fueron puntuales y la empresa, de origen chino pero con sede en Singapur, retiró rápidamente los artículos en cuestión.
No obstante, el tribunal ha impuesto a Shein la implementación de medidas de verificación de edad más allá de una simple declaración antes de reestablecer la venta de productos sexuales en su plataforma.
La respuesta del grupo asiático fue positiva: «Acogemos con satisfacción esta decisión. Seguimos comprometidos con la mejora continua de nuestros procesos de control, en estrecha colaboración con las autoridades francesas, buscando establecer algunos de los estándares más exigentes de la industria. Hemos intensificado estos esfuerzos», indicaron tras el fallo del tribunal. «Nuestra prioridad sigue siendo proteger a los consumidores franceses y garantizar el cumplimiento de las leyes y normativas locales”, añadieron.
El ministro de Comercio de Francia, Serge Papin, también se pronunció al respecto. En declaraciones a ‘France 2’, expresó su confianza en que los tribunales acordaran la suspensión, aunque apuntó que, en caso de que la petición del Gobierno fuera rechazada, la lucha «continuará».
El 5 de noviembre, el Gobierno francés había iniciado un procedimiento para suspender la plataforma de comercio electrónico de Shein «durante el tiempo necesario» para que la empresa demostrara que todo su contenido cumplía con la legislación del país. Este anuncio coincidió con la inauguración en París de la primera tienda física de Shein, que se esperaba con gran expectación.
A finales de noviembre, la Comisión Europea anunció que había solicitado explicaciones a Shein por la venta online de productos ilegales en la Unión Europea, incluidos los artículos controversiales denunciados en Francia, y que se estaba investigando si la plataforma supone un «riesgo sistémico» para los consumidores europeos.
