MADRID, 24 Feb. – A partir de este martes, Estados Unidos ha comenzado a implementar el nuevo arancel global del 10% anunciado el pasado viernes por el presidente estadounidense, Donald Trump, después de que el Tribunal Supremo anulara la mayor parte de los gravámenes impuestos por Washington, al considerar que la Casa Blanca se había extralimitado al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para fijar tarifas.
Nuevos gravámenes y posibles incrementos
A pesar de que el propio Trump anunció el pasado sábado que podría subir este nuevo gravamen global del 10% al 15%, esta amenaza aún no se ha materializado oficialmente. Sin embargo, la prensa estadounidense indica que la Casa Blanca estaría trabajando en una propuesta formal para incrementar la tasa.
Fundamentación del nuevo arancel
El nuevo arancel del 10% que se aplica a partir de este martes fue promulgado al amparo de la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta ley otorga al presidente de EEUU la facultad de abordar ciertos problemas de pagos internacionales mediante recargos y restricciones especiales a las importaciones.
Características del arancel
A diferencia de los gravámenes anulados por el Supremo estadounidense, el nuevo arancel global tiene carácter temporal, estableciendo un período de 150 días a partir de las 00:001 horas (Este) del 24 de febrero.
La Casa Blanca manifestó que, «con esta medida, Estados Unidos puede frenar la salida de dólares hacia productores extranjeros e incentivar el retorno de la producción nacional», buscando corregir el déficit de su balanza de pagos mediante el aumento de la producción nacional.
Asimismo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ha informado que, desde este martes, deja de recaudar los aranceles adicionales impuestos bajo la IEEPA, advirtiendo que «esta Orden Ejecutiva afecta únicamente a los aranceles de la IEEPA y no afecta a ningún otro arancel».
Aviso de Trump a otros países
En un mensaje en redes sociales, el presidente de EEUU presumió que el fallo del Supremo le otorga «accidental e involuntariamente» más poderes y fuerza de los que tenía antes, advirtiendo que los jueces aprobaron todos los demás aranceles, los cuales pueden ser utilizados «de una manera mucho más poderosa y atroz», además de contar con seguridad jurídica.
Trump también lanzó un aviso a cualquier país que quiera ‘jugar’ con la «ridícula» decisión de la Corte Suprema, especialmente aquellos que han «estafado» a Estados Unidos durante años y, en algunos casos, décadas, asegurando que, en tal caso, «se enfrentará a un arancel mucho más alto, y peor, que el que acordaron recientemente».
