MADRID, 18 Feb. 2026 – Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), tiene previsto abandonar su cargo antes de que finalice su mandato de ocho años en octubre de 2027. Este movimiento se realiza con el fin de facilitar que el presidente francés saliente, Emmanuel Macron, junto con el canciller alemán, Friedrich Merz, encuentren un nuevo banquero central para la eurozona.
Aún no está claro cuándo se producirá la salida de Lagarde, pero una persona con conocimiento de su postura ha indicado al ‘Financial Times’ que la francesa, quien se unió al BCE en noviembre de 2019 tras su paso por el Fondo Monetario Internacional (FMI), desea dejar el cargo antes de las elecciones presidenciales francesas programadas para abril de 2027.
«La presidenta Lagarde está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato», asegura el BCE.
Fuentes cercanas a las conversaciones en París han revelado que Macron, quien no puede presentarse a un tercer mandato como presidente de Francia, ha mostrado un interés considerable en participar en la elección del sucesor de Lagarde en el BCE.
El nombramiento de Lagarde como presidenta del BCE fue el resultado de un acuerdo sorpresa entre Macron y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, en 2019. Durante ese tiempo, Ursula von der Leyen, quien era ministra de Defensa alemana, fue designada como presidenta de la Comisión Europea.
El mes pasado, Lagarde declaró a Bloomberg TV que asumió el cargo en el BCE bajo la impresión de que cumpliría un mandato de cinco años, lo que ha llevado a muchos analistas a interpretarlo como una posible señal de su interés en una salida anticipada.
Los rumores sobre una posible renuncia de Lagarde cobraron fuerza el pasado verano, tras declaraciones del expresidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, quien indicó que Lagarde había considerado dejar su puesto para dirigir esta institución. Sin embargo, un portavoz del BCE enfatizó que Lagarde está decidida a completar su mandato de ocho años.
Según una encuesta realizada por ‘Financial Times’ en diciembre, los economistas europeos señalaron al exgobernador del banco central español, Pablo Hernández de Cos, y al gobernador del banco central holandés, Klaas Knot, como los principales candidatos para reemplazar a Lagarde. Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, también ha mostrado interés en ocupar el puesto, al igual que Joachim Nagel, presidente del Bundesbank, quien también está interesado en el cargo.
La gestión de Lagarde al frente del BCE ha estado caracterizada por una serie de crisis, que incluyen la pandemia de COVID-19, la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, y un conflicto comercial con Estados Unidos. Durante su mandato, la inflación de la eurozona alcanzó cifras cercanas al 11% a finales de 2022, impulsada por el agresivo aumento en los precios de la energía tras el ataque de Rusia a Ucrania y por los cuellos de botella en las cadenas de suministro a nivel global.
Como consecuencia, el BCE tomó la decisión de elevar los tipos de interés del -0,5% al 4% en poco más de un año. Sin embargo, desde mediados de 2024, la institución ha comenzado a reducir los costes de financiación al 2%, una vez que la inflación comenzó a retroceder hacia el objetivo a medio plazo del 2% establecido por el BCE.
BANCO DE FRANCIA
La semana pasada, François Villeroy de Galhau anunció de manera inesperada su «decisión personal» de dejar su cargo como gobernador del Banco de Francia a principios de junio, un puesto que ha ocupado desde 2015. A partir de esa fecha, asumirá la presidencia de la Fundación Apprentis d’Auteuil, una organización dedicada a proporcionar asistencia social a la infancia y educación de jóvenes desfavorecidos.
Villeroy de Galhau, quien está a punto de cumplir 67 años, abandonará su cargo casi un año antes de finalizar su segundo mandato, lo que permitirá al presidente francés, Emmanuel Macron, elegir a su sucesor.
Las elecciones presidenciales de Francia, programadas para abril de 2027 y que Macron no podrá disputar, son fundamentales tanto para la segunda economía de la eurozona como para la UE en su conjunto. Actualmente, Marine Le Pen, líder del partido ultraderechista Agrupación Nacional, lidera las encuestas para las próximas elecciones. Aunque Le Pen podría ser inhabilitada para presentarse como candidata, su protegido, Jordan Bardella, asumiría en tal caso, ya que ambos son considerados euroescépticos, lo que podría complicar las relaciones con instituciones europeas como el BCE.
