MADRID, 10 de marzo – La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha comunicado que no estará presente en la mesa de negociación convocada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social para abordar el tema de la democratización de las empresas.
En un comunicado, la patronal española indicó que, ante la convocatoria de esta mesa para el próximo jueves, 12 de marzo, su Comité Ejecutivo, reunido de manera extraordinaria, considera que la propuesta del departamento liderado por Yolanda Díaz «supone un nuevo ejercicio de intervencionismo y una vulneración del derecho a la propiedad privada».
«En un momento en que el conflicto armado en Oriente Próximo amenaza con generar una nueva crisis económica mundial, es sorprendente que Trabajo vuelva a centrarse en un ataque populista y de profunda carga ideológica contra el mundo de la empresa, con posibles implicaciones negativas. Un ataque que solo genera mayor desconfianza y desalienta las inversiones en nuestro país», criticó la organización que dirige Antonio Garamendi.
Por otro lado, CEOE afirma que «plantear una supuesta falta de democracia en la empresa para volver a poner sobre la mesa un modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios del pasado supone, al mismo tiempo, un nuevo desprecio a la negociación colectiva». En este sentido, defienden que la negociación colectiva es «precisamente uno de los espacios más genuinamente democráticos en este momento, recogido con esta naturaleza en la Constitución española».
Atenta contra la libertad de empresa
Asimismo, CEOE sostiene que la propuesta de reforma del Ministerio de Trabajo atenta contra el artículo 38 de la Constitución, que preserva los principios de la libertad de empresa. Del mismo modo, afirman que el Estatuto de los Trabajadores otorga a las empresas la capacidad de organización y dirección, «cuestión que también se orilla de forma grave».
Para la organización empresarial, «lo más sorprendente» es que Trabajo presente esta iniciativa después de años planteando reformas «a espaldas del diálogo social que, precisamente, amenazan con erosionar en profundidad la democracia en la empresa».
«En todo caso, nuestro ordenamiento jurídico permite a cualquier ciudadano constituir una empresa y poner en juego sus recursos para ello», subrayó la patronal, que enfatiza que, en lugar de participar en esta negociación con el Ministerio, continuará apostando por la negociación colectiva «como espacio de entendimiento y por la defensa de los principios constitucionales».
La reforma que quiere Trabajo
El Ministerio de Trabajo busca desplegar el artículo 129.2 de la Constitución Española para dar voz a los trabajadores en las decisiones de las empresas, así como permitir la participación en la propiedad de los trabajadores, para lo cual la ministra Díaz ya avanzó que impulsará una ley.
«Dieciocho Estados miembros tienen fórmulas de co-decisión, de voz y de participación en el modelo productivo europeo, y es España realmente la anomalía en cuanto a la participación de los trabajadores en las decisiones importantes dentro de las empresas», expuso recientemente la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
La ministra presentó hace unas semanas al Consejo de Ministros un informe elaborado por la Comisión Internacional de expertos de alto nivel sobre la democracia en el trabajo. Este informe propone que los trabajadores tengan un tercio de los puestos en el consejo de administración en las empresas de entre 50 y 1.000 empleados, y que representen la mitad de los asientos en las empresas de más de 1.000 trabajadores.
Para que los trabajadores participen en la propiedad, el informe propone umbrales mínimos, con un requisito legal de abrir el capital a la propiedad de los trabajadores en al menos un 2% y con un mínimo del 10% en grandes corporaciones.
«No queremos con este proyecto de país cooperativizar las empresas mercantiles, lo que queremos es democratizar las empresas mercantiles y dar un paso adelante», afirmó Díaz.
