– DATI BENDO
BRUSELAS, 10 de marzo – La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este martes una nueva estrategia para desarrollar reactores nucleares modulares pequeños. Además, adelantó la creación de una garantía de 200 millones de euros para movilizar inversión privada en «tecnologías nucleares innovadoras».
«Queremos que esta nueva tecnología esté operativa en Europa a comienzos de los años 2030», afirmó Von der Leyen durante una cumbre sobre energía celebrada en París. La presidenta defendió que estos reactores pueden desempeñar un papel clave junto a las centrales nucleares tradicionales dentro de un sistema energético más flexible.
La estrategia presentada por Bruselas se apoyará en tres grandes líneas de actuación: simplificar el marco regulatorio para facilitar el despliegue de estas tecnologías, movilizar nuevas inversiones y reforzar la cooperación entre los Estados miembro para desarrollar el sector a escala europea.
En el ámbito financiero, Von der Leyen anunció que la Comisión creará una garantía de 200 millones de euros, financiada con ingresos del sistema europeo de comercio de emisiones, con el objetivo de respaldar la inversión privada en tecnologías nucleares innovadoras y mejorar las condiciones de financiación del sector.
«No solo queremos reducir el riesgo de estas inversiones en tecnologías bajas en carbono, sino también enviar una señal clara a otros inversores para que se sumen», explicó, subrayando que el impulso a la energía nuclear forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la competitividad industrial europea.
Von der Leyen también expuso la necesidad de abordar uno de los principales problemas estructurales de la economía europea: el elevado coste de la electricidad. «Los precios de la electricidad en Europa son estructuralmente demasiado altos», advirtió, remarcando que el acceso a electricidad limpia y asequible será determinante para el futuro de la industria europea.
Además, destacó que el desarrollo de tecnologías como la robótica o la inteligencia artificial, que impulsarán la próxima ola de innovación y productividad, dependerá cada vez más de la disponibilidad de electricidad abundante y barata.
Sin embargo, Von der Leyen señaló que Europa enfrenta una desventaja estructural debido a su fuerte dependencia de las importaciones de combustibles fósiles. «Europa no es un productor de petróleo ni de gas. Para los combustibles fósiles dependemos completamente de importaciones caras y volátiles», afirmó, advirtiendo que la actual crisis en Oriente Próximo pone de relieve esta vulnerabilidad.
Frente a ello, defendió que la Unión Europea debe apoyarse en sus propias fuentes de energía baja en carbono, en particular las energías renovables y la energía nuclear, que, a su juicio, deben funcionar de manera complementaria dentro del sistema europeo. «No es una elección entre una u otra. Es en combinación cuando son más poderosas», afirmó, explicando que las renovables generan la electricidad más barata, pero dependen de factores como el viento o el sol, mientras que la energía nuclear puede proporcionar suministro estable durante todo el año.
Ve un «error estratégico» dar la espalda a la energía nuclear
En este sentido, Von der Leyen recordó que el desarrollo de las energías renovables en Europa ha sido significativo durante la última década, y que el continente cuenta con una industria sólida en sectores como el eólico, que ya exporta tecnología avanzada a nivel mundial.
No obstante, advirtió que el desarrollo de la energía nuclear ha seguido una trayectoria muy distinta en Europa durante las últimas décadas. «En 1990, un tercio de la electricidad de Europa procedía de la energía nuclear. Hoy es cerca del 15%. Creo que fue un error estratégico que Europa diera la espalda a una fuente de energía fiable, asequible y baja en emisiones», afirmó.
Por ello, defendió que la Unión Europea debe recuperar su liderazgo en tecnologías nucleares de nueva generación, especialmente en el desarrollo de reactores modulares pequeños, que podrían convertirse en un nuevo sector industrial europeo. «Europa fue pionera en la tecnología nuclear y podría volver a liderar el mundo en este campo. Los reactores nucleares de nueva generación podrían convertirse en una exportación europea de alta tecnología y alto valor añadido», concluyó.
