El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Alemania cerró diciembre en el 1,8% interanual, un medio punto menos que el mes anterior, según informó provisionalmente la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Este descenso refleja un cambio significativo en la inflación que ha impactado en la economía del país.
El dato de inflación armonizada, que es el que utiliza Eurostat para sus registros, mostró una disminución de seis décimas con respecto a noviembre, situándose en el 2%. Esto está en línea con el objetivo de estabilidad a medio plazo establecido por el Banco Central Europeo (BCE).
Entre los factores que han contribuido a esta evolución de los precios, se observó una reducción del 1,3% en la factura energética, lo que contrasta con la caída de solo el 0,1% registrada en el mes anterior. No obstante, el aumento en los costos de los alimentos fue del 0,8%, aunque este incremento fue cuatro décimas inferior al observado anteriormente.
Además, el costo de los bienes se incrementó en diciembre un 0,4%, lo que representa una disminución de siete décimas en comparación con el mes anterior. Por otro lado, el costo de los servicios se mantuvo constante con un aumento del 3,5%.
Si se excluyen los precios de los alimentos y la energía, la tasa de inflación subyacente en Alemania se situó en el 2,4%, tres décimas menos que en el período anterior. Destatis tiene programada la publicación de las lecturas definitivas para el próximo viernes 16 de enero, lo que permitirá obtener una visión más clara de la tendencia inflacionaria en el país.
