La aseguradora VidaCaixa ha cerrado el ejercicio de 2025 con un beneficio neto de 1.312,3 millones de euros, lo que representa un aumento del 5,9% en comparación con el año anterior, según los resultados presentados el pasado martes. Este crecimiento se acompaña de un incremento significativo en las primas y aportaciones comercializadas, que alcanzaron los 13.711 millones de euros en España y Portugal, un 6,4% más que en 2024.
De este total, los seguros de ahorro constituyeron el 65%, con 8.960 millones de euros. Dentro de esta categoría, las rentas vitalicias aportaron 4.907 millones de euros, mientras que los productos ‘unit linked’ llegaron a 2.259 millones de euros. Por otro lado, los planes de pensiones se situaron en 1.712 millones de euros, y los productos de vida riesgo alcanzaron 1.681 millones de euros. En Portugal, las primas y aportaciones de BPI Vida e Pensões alcanzaron los 1.357 millones de euros.
El margen bruto de VidaCaixa para el año fue de 1.656 millones de euros, experimentando un modesto crecimiento del 1%. No obstante, los gastos de explotación ascenderán a 235 millones, lo que deja un margen de explotación de 1.421 millones de euros, un 1% menos que en 2024. Según Javier Valle, consejero director general de la aseguradora, este margen se ha visto afectado por un entorno de tipos de interés más bajos.
En cuanto a los recursos gestionados, VidaCaixa ha contabilizado un aumento del 5,1% frente a 2024, totalizando 79.673 millones de euros en productos de ahorro y 48.427 millones en planes de pensiones. Además, la aseguradora posee 1.001 millones en productos de vida riesgo, y su filial BPI gestiona 9.079 millones de euros.
Valle subrayó que más de un millón de clientes realizan aportaciones de ahorro periódicas, y la aportación media mensual ha aumentado a 159 euros. La entidad ha superado la cifra de 7 millones de clientes en España y Portugal, con un crecimiento de más de 200.000 nuevos clientes en el último año, lo que representa un incremento del 3%.
En términos de rentabilidad, VidaCaixa ha destacado un rendimiento positivo en sus inversiones en renta variable, coincidiendo con el buen desempeño de los mercados bursátiles en 2025. El plan CABK RV Nacional destaca con una rentabilidad del 52,4%, y el CABK RV Euro, con un 22,9%. En general, la rentabilidad de VidaCaixa en renta variable fue del 11,4% a cinco años, superando el 11,2% del mercado, y del 10,2% a diez años frente al 9,1% del mercado.
PROTECCIÓN A CLIENTES
VidaCaixa ha informado que durante 2025 desembolsó 5.792 millones de euros en prestaciones a sus clientes, un 1,3% más que el año anterior. Esta cifra incluye 2.793 millones de euros en rentas complementarias, 2.204 millones en coberturas frente a imprevistos y 795 millones correspondientes a capitales de ahorro acumulado.
La aseguradora ha incorporado recientemente una cobertura para enfermedades graves, destinando 101,3 millones de euros a este fin. Los diagnósticos de cáncer, infarto e ictus son los que con mayor frecuencia activan esta prestación. Además, la aseguradora ha decidido incluir en su cobertura a personas con esclerosis múltiple, sin requerir condiciones previas y sin limitaciones, abarcando casos de invalidez absoluta y permanente, así como otras contingencias graves.
Valle ha declarado que esta ampliación de coberturas es posible gracias a la experiencia acumulada por VidaCaixa y a su extensa base de clientes. La compañía ha formado comités de expertos, compuestos por científicos, médicos y pacientes, para obtener una visión integral sobre las necesidades actuales y futuras en el ámbito de la salud.
De cara a 2026, Valle anticipa un año «continuista». Resalta la existencia de un «momento dulce» gracias a las reflexiones estratégicas en Europa que buscan fomentar el ahorro y la inversión minorista. «Creemos que debemos ser protagonistas», asegura sobre el papel de la industria aseguradora en este impulso. Sin embargo, reconoce que el «reto» será que los países implementen esta estrategia a nivel nacional.
Valle también ha expresado la necesidad de crear conciencia sobre la importancia de incentivar el ahorro, señalando que esto podría lograrse a través de incentivos fiscales. «Promover el ahorro minorista no solo requiere productos sencillos, sino también incentivos que fomenten de manera natural el ahorro», concluye.
